Buceo y Pesca Submarina25 August 2009

La gran pescadaVoy a dejar para otro artículo el resumen de lo que ha sido la temporada de pescasub este verano, y me centro en contar la salida que tuvimos mi inseparable compañero de pescatas Luis Carlos y yo con Javier, un amigo de él también originario de la zona a quien yo no conocía, y que resulta vivir aquí en Las Rozas, casi vecino mío.

En primer lugar agradecerle que nos contara sus secretos y sus sitios favoritos, no se encuentra fácilmente por ahí gente dispuesta a contarte cosas, hoy en dia todos estamos muy egoístas y el que sabe algo, se lo guarda. Este es de los que van por allí siempre que pueden, también en invierno, quién pudiera…

Ya he contado alguna vez que nosotros conocemos aquellos sitios un poco de pasada y solo los pescamos quince dias al año, así que la técnica es la del turista: bajar al fondo y buscar por allí pensando que si hay peces estarán más o menos por todos sitios. No es así, claro, los buenos peces están en las buenas cuevas, y hay que conocerlas.

Salimos pues los tres con la barca de Luis Carlos, felizmente arreglada de sus problemas de estanqueidad y con batería nueva, con la marea alta y un mar tranquilo y transparente, con la olita justa. Echamos la primera anclada bajo el faro, en un lugar poco profundo, unos 8 mts, y aparentemente sin pescado a la vista. Javier nos señaló varias grietas en la pared del acantilado y se quedó en la barca mirando. Luis Carlos baja primero y sale Luis Carlos y Javieren pocos segundos con un estupendo sargo de casi 3 kilos, y con los ojos como platos: "están dentro, muchos, gordos como vacas, y se dejan tirar tan tranquilos…". Javier se pone los plomos y se tira de la barca, que la cuide tu padre, baja también y sale también con el suyo, encantado. Bajo yo y en efecto, hay una grieta horizontal que desemboca en una cueva hacia arriba, y en lo alto, iluminando con la linterna ves un grupo como de seis sargos paseando de un lado a otro, como adormilados. Al final se asustan y se van más al fondo, donde ya es imposible tirarles. Levamos ancla, y a por otro sitio.

Esta vez es un entrante en la pared del acantilado con fondo de arena muy profundo, como de 15 metros, una especie de gran piscina azul y tranquila que sería estupenda para jugar con delfines, pero no para pescar, yo he estado aquí muchas veces y el fondo arenoso no tiene algas ni peces. Sin embargo, Javier nos señala el fondo de la pared y allí hay otra grieta que se te pasaría si no la conocieras, y de nuevo entrando en ella una galería hacia arriba y en lo alto otra media docena de sargos nadando pacíficamente. Esta vez soy yo el que tira y me hago con el más gordo, se defiende, pero los demás ni se asustan. Llega a haber un momento en que estamos a la puerta haciendo cola como en la pescadería, uno entra y sale con su pez y luego va el otro, ¿quién es la última?. Al final se asustan de nuevo y se van muy al fondo, allí no puedes tirar porque corres el riesgo de perder la flecha, así que exploramos otras cuevas por debajo, y en una de ellas hay un buen congrio a lo suyo, qué brutos son, con la boca completamente despellejada sigue rozándose en una grieta y sacando tentáculos de un pobre pulpo que es hoy su comida. Tiro fácil y a la percha, lo que queda del pulpo nos lo agradece.Estos sí son de los gordos

Tercera parada en una gran grieta que dice Javier que a veces tiene pescado pero que "le da mal rollo", y no me extraña, cuando entro yo está llena de algas en suspensión que reflejan el haz de la linterna, el agua está helada y sombría y hay fuertes corrientes dentro, hago más o menos el paripé de ir hasta el fondo y mirar y vuelvo a salir a la luz del dia aliviado, de aquí nos vamos rápido. Por último estamos un rato en medio de la bahía buscando unos bajos rocosos y cuando los encontramos nos echamos allí, bastante fondo y paisaje completamente distinto de alga y roca suelta y especies de fondo, muchos lábridos de tamaño respetable dejándose ver para marcar su territorio, un cabracho (primero que veo y pesco este año), y sube y baja hasta quedar bastante agotados. Javier nos hace señas para que vayamos y nos cuenta que acaba de pinchar un congrio de los muy gordos y que tras lucha desigual a lo tarzán contra el cocodrilo el bicho se ha soltado y se ha largado, pese a llevar una cuchillada en la cabeza que seguramente le habrá hecho solo cosquillas. Hacemos varias bajadas pero échale un galgo, dónde andará ya.

Al fin tras cinco o seis horas de pesca nos volvemos para el puerto tan contentos, hacemos el reparto y nos vamos para casa, quedaremos más veces. Cuando me pongo a limpiar mi sargo me llevo una sorpresa: tiene el vientre muy abultado, como si fuera una hembra llena de huevas, qué pena. Sin embargo, cuando lo destripo veo que en realidad tiene todo el tubo digestivo repleto de uñas de percebe, y no de los pequeños, ha digerido todo el cuerpo y se le han quedado las cabezas allí, hay al menos una docena. Y yo me pregunto: ¿cómo hace para evacuar esas pedazo de conchas? La cloaca es pequeña, y las uñas tienen al menos 2 cm, y están llenas de picoLa costa desde el acantilados, sin duda es un parto difícil. A la vista de esto creo que el sargo sube con las buenas mareas y arranca los percebes de la línea alta a mordiscos, para ello tiene esa curiosa dentadura compuesta por dos líneas (por eso se llaman Diplodus), una primera de incisivos muy afilados y amarillentos, como de tío viejo, y otra segunda en el fondo de la boca, como muelas. Cuando no puede comer más se dirige a las cuevas oscuras y allí pasa la marea, haciendo una pesada digestión. Y es allí donde a veces le pillan los pescasub abusones y conocedores de la costa.

En resumen, un dia estupendo de pasarlo bien y trabajar en el agua fría, aprendiendo cosas. Veréis que no he puesto fotos de la costa ni referencias, no es por nada, es que se me han olvidado por completo los sitios en los que estuvimos. Lo que sí está claro es que no es lo mismo aletear a lo loco por el agua que ir a sitios buenos conocidos, es decir, que el que sabe, sabe… 

Buceo y Pesca Submarina, Frikis de la Naturaleza16 June 2009

Estupendo puente el que me he tirado en Asturias, la familia liada con los exámenes se ha quedado en Madrid y yo como un señor he cogido el coche, lo he cargado con los trebejos de buceo y pesca de río (hasta el motor de la zodiac metí) y me he pasado los cuatro dias dedicado solo al disfrute, que total son dos dias y no hay que amargarse. Tenía ganas de dar unos aletazos y de andar el río, así que como encima anunciaron buen tiempo y mar calmada no me lo pensé y me fuí para el norte. Primera agradable sorpresa: ya está abierta casi toda la nueva Autovía de la Meseta, salvo un tramo de 39 kms en Palencia, con lo que el tiempo total desde mi casa a Unquera ha quedado reducido a algo más de tres horas y media, un paseíto oyendo la radio. Este verano la terminarán, así que subirse para arriba va a dar mucha menos pereza.

Tenía además ganas de probar la nueva cámara Canon Powershot 10 bajo el agua, y ver si es capaz de hacer buenas fotos sin apoyo de flash externo o de complicados aparatos de iluminación submarina. Así salieron las cosas:

Una buena pescaJueves 14: día de mar calmado, casi como un plato, el agua muy clara y la marea baja, sólo al final empezando a subir. Estas son las peores condiciones para la pescasub, la visibilidad es estupenda y los colores fuertes, pero el pescado ya se ha retirado de la costa tras comer en la marea alta, y además te ve llegar a kilómetros. No me animé a arrastrar la zodiac, así que salí de peatón por la playa, con la boya de buceo obligatoria. Es la primera vez que pesco tan temprano en el año, así que iba emocionado pensando que habría grandes bandos de lubinas invernales poco maleadas todavía. Estuve en el agua casi cuatro horas, dí toda la vuelta al Castro de La Franca y luego por la costa hasta el final de Santiuste, y vi poco pescado. Bastantes pintos y serranos (lábridos), y bastantes sarguitos. El sargo común es un pez gregario y curioso que se te acerca confiado mientras es pequeño, cuando crece se vuelve desconfiado y huidizo, los gordos hay que buscarlos en las cuevas o acecharlos en la marea alta en la espuma. Tiré a dos sargos normalitos, un sargo breado (sargus cervinus), un pinto gordo que se puso especialmente provocador, un salmonete a mucha distancia, y solo al final, una presa de las buenas: en una cueva formada en un derrumbe me asomé y vi fugazmente un buen sargo, que desapareció por el fondo. Tuve que entrar con cuidado casi todo el cuerpo (tengo alergia al pinchazo del erizo de mar), y lo ví allí, se había metido detrás de una roca suelta y disimulaba. Tiro fácil en un cuerpo tan grande y plano, y tras bastante pelea por desenredarlo de los recovecos de roca, a la boya con él. Buen resultado del día, incluso demasiado para dos personas, porque me pongo como tarea limpiar yo mismo todo el pescado y comerlo, así te autoregulas, que darle al gatillo es demasiado fácil y divertido. Ví también algún buen centollo, pero está prohibido cogerlos buceando, no merece la pena el riesgo.

Viernes 15: Estuve enGusano tubícola la duda de si dedicarme al fusil o a la cámara de fotos, pero tras pensar un rato opté por lo primero, aún no había satisfecho el ansia predadora. Probé esta vez por la derecha de la playa, en la zona de los Viveros, pero el dia estaba decepcionante para la pesca: agua muy clara y parada, solo vi dos salmonetes que merecieran el tiro, y los dos se desgarraron y escaparon. En cambio estuve viendo desde el principio estupendos motivos de foto: gusanos tubícolas, actinias, un raro pececito naranja con una mancha blanca que parecía un pez payaso (pero en el cantábrico no hay peces payaso, y no estaba asociado a una actinia), un pequeño gobio que limpiaba aplicadamente la entrada de una grieta arenosa. Como se supone que este pez suele asociarse con un crustáceo, miré dentro de la grieta y no había bogavante, sino una gran tembladera o torpedo (una raya eléctrica), que me miraba con los ojillos juntos. Seguí viendo cero peces disparables y muchos motivos de foto, más tembladeras, un raro erizo de mar de púas cortas y puntitos morado fosforito, estrellas de mar… Total que me decidí, salí del agua, fuí hasta el coche, dejé el fusil y tomé la cámara.

Empecé haciendo algunas buenas de gusanos tubícolas y pude ver con gusto que la cámara hace muy buenos primeros planos incluso con pobre iluminación (en cambio con el flash no quedan muy bien), sin embargo, ya no encontré los motivos de antes. De repente pasó lo que tenía que pasar: en el fondo de una cueva me esperaba unSargo breado provocador gran sargo breado, más de un kilo, allí estaba tan tranquilo y confiado posando de frente y de perfil y ofreciéndome el flanco para el disparo… de la cámara. Subí a por aire dos o tres veces y allí seguía, esto no es normal, el breado es algo más confiado que el sargo común, pero nunca tanto como este. En cierto momento me cabreé y le hice gestos para que huyera, pero en vez de hacerlo se puso chulo, levantó la aleta dorsal y se puso de lado enseñándome su librea de rayas, casi estuve por tirarle la cámara. Al fin se cansó del juego y se fué nadando despacito.

Esto me trae un pensamiento: mi abuelo, que era cazador, siempre decía que las palomas torcaces distinguen perfectamente cuándo llevas escopeta y cuándo no, se posan lejos, levantan la cabecita enterándose, y si ven el palito negro salen huyendo, si no lo ven son capaces de venirte a comer a la mano. Tal vez sea algo exagerado (como casi todas las cosas que decía mi abuelo), pero este sargo breado parecía saber que sin el fusil yo era un ser inofensivo.

Seguí dando vueltas por allí y mirando, me pareció que la vegetación del fondo (vamos, las algas), son diferentes que en agosto, supongo que tienen su ciclo como las plantas de tierra. No había laminarias, ni esas algas marrones con vegigacytoseiras para flotar (fucus), y en cambio había unas llamativas matas de color del turquesa al verde, que no recuerdo haber visto otras veces. Veo que se llaman cytoseira, buena ocasión para documentarse sobre el tema Algas del Cantábrico. En esto de la fotografía de naturaleza submarina me parece que es lo mismo que en tierra: es fácil hacer sujetos estáticos, como plantas o algas, pero muy difícil hacer una buena de un pez, a ningún animal le gusta sentirse enfocado de cerca por el objetivo de la cámara, un ojo fijo sobre tí es una señal universal de amenaza.

Sábado 16: esperando gentío en la playa opté esta vez por bajar al mar por los acantilados caminando desde la carretera (qué dificil es andar por las rocas cortantes calzado sólo con escarpines). En el borde del mar pude ver que este año hay bastante percebe, se ve que el SEPRONA lo tiene de momento bastante vigilado, y persigue a los piratas esquilmadores. me tiré en zona batida con mi boya, y nada más entrar tiré a un sargo en una grieta estrecha, y oh, desgracia, la varilla, que era nueva, se quedó completamente doblada por la inserción del aletín. Sin herramientas para arreglarla ni repuesto seguí aleteando por allí, en la espeLubina y sargoranza de poder pinchar algo con tan mala herramienta. Llegué a la zona de grandes lajas que hay más allá y empecé a sumergirme, allí los fondos son relativamente grandes (sobre 15 mts), y abajo del todo hay grandes piedrones que un dia debieron de caer desde el acantilado. Me quedé a la espera sobre uno de ellos, y por fin ocurrió lo que ocurre siempre en los vídeos de pescasub, se acercó un bando de lubinas terciadillas que me rodearon con curiosidad a distancia de disparo. Apuntar rápido y pumba, la más gorda pinchada con mi retorcido arpón. Pero ahí se acabó mi suerte, el siguiente tiro dió en roca y partió la flecha, con lo que tuve que dejar la pesca y volver al coche con el escaso botín. Allí tenía repuestos, pero me dió pereza volver a bajar el acantilado, así que terminó mi día y mi puente.

He incluido en la primera foto un vínculo al álbum de las fotos que saqué. Me pareció que la cámara hace unas estupendas fotos bajo el mar, tendré ocasión de seguir probándola este verano, pero tengo que buscar el modo de llevarla encima durante la pesca para poder optar: a tí foto, a tí arponazo. Ya se que la diferencia de trato parece demasiado dura, pero así es el ciclo de la vida bajo el proceloso océano…

Buceo y Pesca Submarina29 August 2007

Unos cadáveresDe vuelta de vacaciones y en plena depresión laboral, voy a colgar un post sobre pesca submarina, porque se lo prometí a Luis Carlos (abrazos), y para que haya articulos en todas las categorías del blog. Así me acuerdo además de lo bien que se pasa en vacaciones y quizá animo a algún Machaca a apuntarse a esta otra actividad. Hemos tenido el Asturias lo que el turista al uso llama "un mal verano", es decir, poco sol y mucha lluvia. Yo, que llevo toda la vida veraneando allí (en el oriente de Asturias o el occidente de Cantabria), no recuerdo ocho días seguidos con tanta agua, ni un rayo de sol. Al turista al uso eso le machaca, así que como dicen los de allí de vez en cuando esto es bueno, para que los años siguientes baje algo la afluencia, que últimamente ya no se podía estar. El norte no es la Costa del Sol, y hay que tenerlo asumido.

Entrando ya en la pesca, mi amigo Luis Carlos (otro madrileño de veraneo allí de toda la vida) me había llamado para salir a pescar y reestrenar su barca nueva, se la acaba de comprar. Solíamos andar otros años con nuestras mini Zodiacs con motor de 5 cv, total para veinte dias al año no merecía la pena más. Sin embargo, esta vez se ha liado la manta a la cabeza y se ha comprado una semirígida, un barcón con 80 cv. Como esta no se puede armar y desarmar la tiene amarrada en el puertito de pescadores de Bustio, y la coge cuando el tiempo lo permite, para pescar o para hacer el cabra por la costa. Esa es otra gran ventaja de aquellos lugares, toda la costa es virgen y puedes hacer muchos kilómetros sin ver ninguna casa chalet adosado ni hotel, y entrar en las cuevas, pescar o bañarte en agua transparente. Vamos, que no queremos el Mediterráneo pa ná.

Quedamos esta vez a las 11, para salir con la marea creciente. Nada más empezar se nota ya la mejora de caballos, menuda diferencia entre lo de antes,  ir a merced de la ola y a paso de tortuga, o lo de ahora, meterle acelerador e ir planeando. Bustio está en la desembocadura del río Deva-Cares, justo en la frontera entre Asturias y Cantabria. Empezamos el dia yendo bastante lejos hacia Asturias, a la que llaman Punta Cebollera. Es un promontorio con grandes derrumbes bajo el agua, que hacen cuevas buenas para el pescado. De todos modos esto del pescado es relativo, hay mucha gente aficionada y buenísimos pescasub de la zona que se pasan el año machacando, así que el tema ya no es lo que era. Luis Carlos empezó con buen pie, clavando un sargo de los gordos (más de 1 kg, su récord personal) buscando en el agujero. Yo un par de sarguitos de vergüenza. Segunda parada delante del castro (islote) en la playa de La Franca. Allí el agua es muy clara y el fondo soleado, con muchos colores. Esto no suele ser tan bueno para la pesca, pues los habitantes te ven de lejos y salen de estampida, pero se pasa un buen rato en plan Cousteau. Tuve la suerte de ver un buen congrio que andaba cazando (no conocemos las cuevas donde suele haberlos, así que solo los pillamos cuando salen a pasear), y en esas condiciones el tiro es a huevo, con el lomo tan ancho que tienen. Como yo no tengo la práctica ni el valor de los pescadores habituales, lo arrastré hasta la barca y allí lo matamos, con gran celebración de unos de un yate que se nos pusieron al lado.

Después hicimos más paradas en otros buenos sitios y pescamos dos grandes durdos o pintos, (un lábrido bonachón y confiado de precioso color rojo y blanco). Los buenos no les tiran salvo que sean grandes, porque son espinosos de comer y la carne es blanda y  a veces con sabor a algas. Ya con esto teníamos casi el cupo oficial (5 kg por pescador) y se estaba levantando el nordeste, así que nos fuimos volviendo con calma, viendo el paisaje y charlando. En fin, pesca de veraneante, porque los especialistas de la zona prefieren meterse en el espumero, entre el agua batida de las rompientes y pescar allí buenos sargos y alguna lubina, y desprecian el agua clara y tranquila. Nosotros a lo que sabemos y a disfrutar, que son solo unos dias y no vivimos de ello.

Hasta el año que viene no habrá nuevas incoporaciones a esta categoría del blog, pero mientras tanto seguiremos con la bici, empezarán pronto las setas (si sigue lloviendo), el esquí… en fin hay que consolarse, que quedan 330 dias.