La última rampaOlvidadas ya las vacaciones de verano y recuperadas las rutinas laborales, quedamos el domingo para hacer una salida de bici "normal", es decir, con comida y cámara de fotos. Esta vez Nico, Rafa y yo, Luis Carlos al final no se animó, y otros andan aún tomando tierra de las vacaciones, más les vale hacerlo pronto, que el curso es muy largo. La ruta elegida, una de las tradicionales, La Jarosa, aunque con extensiones nuevas hasta el Puerto del León y Cercedilla.

Salida a las 8,15, parece que esa hora nos ha quedado ya fija, alguien nos ha arañado un cuarto de hora de sueño y ni nos hemos dado cuenta. Los pronósticos anunciaban lluvia, pero de eso nada, tuvimos un dia soleado y agradable, vencido ya lo peor del verano se puede volver a decir que un dia soleado es agradable. Aparcamos en el pueblo de Guadarrama, pero en sitio nuevo, en las urbanizaciones no siempre encontrábamos plaza. Empezamos con las rectas asfaltadas que van hacia el pantano pasando bajo el gran viaducto de la subida al puerto, adelantamos bastantes jubilados que subían de paseo con la fresca, qué buen rollo el del jubilado caminante y campestre, no hay vida mejor. El arroyo que baja desde la presa traía bastante agua, pero eso no quiere decir nada, no depende de las lluvias sino del nivel del pantano y de la actividad de la gran depuradora que hay al pie, es decir, es el hombre el quMuerte al mejillóne abre más o menos el grifo. Llegamos al fin al pantano y nos quedamos un rato a ver el paisaje con la Cruz de los Caídos  al fondo, se estaba muy bien, ninguna gana de empezar a sudar por las subidas. Echamos de menos una tumbona.

En el paso de barcas y pescadores han puesto un instructivo cartel: "Stop, evitemos la entrada del mejillón cebra". Parece que este maldito molusco está invadiendo las aguas dulces de Europa y es muy dañino, así que aquí te piden que sean responsable y limpies y desinfectes la barca y las artes de pesca cada vez que cambies de aguas. Como nosotros no metemos la bici en el agua no tuvimos que desinfectarla, así que enfilamos sin más la subida del puerto por el camino de la derecha. Esta subida es corta y muy dura, con rampas de tierra de hasta el 20%, por suerte el ambiente estaba fresco, se notaba que había llovido algo. Seguimos por los pinares, los tres agrupados y resistiendo bien, y por fin desembocamos en la carreterita que hace la cuerda desde el puerto del León hasta el Collado de La Mina, el techo del dia.

Tras un rato de hablar y saludar ciclistas, nos tiramos finalmente a la derecha, hacia el puerto, pasando por las antenas y lMoais de Pascuaas instalaciones militares. Breve paso por el puerto de Guadarrama (¿porqué este bar está siempre lleno de moteros?) y enseguida tomamos el camino que baja a Cercedilla por la Peña del Arcipreste. En enero escribí que el temporal había derribado docenas de pinos, pero ya los forestales se habían encargado, ni un tronco por alli. Hacemos alguna parada para ver el valle, hay unas rocas de granito con un perfil curiososo, como un indio mirando el paisaje, o como esos Moais de Isla de Pascua. La comida al pie del arroyo que baja de la sierra, estrenamos otro menú recomendable para el ciclista, piña natural en dados, qué rica y refrescante, si no fuera tan pesada de pelar.

Entramos en Cercedilla por la zona de la estación, toda revuelta y en obras porque van a soterrar los pasos a nivel, y subimos por la carretera que atraviesa el pueblo, y allí Nico se encontró con su madre, que iba a misa. Nico es medio Parrao, es decir, medioLa Madre es la de blanco cercedillano, por eso es buen sherpa de los caminos. Como íbamos bien de tiempo nos invitó a entrar al chalet familiar, allí tuvimos cervecita y baño de piscina (con un agua serrana bien helada), un buen descanso antes de seguir ruta.

Finalmente llaneo por la carretera Cercedilla-Guadarrama y parada a comprar el pan, pero chasco, eran las 12,30 y ya no tenían pan candeal en la panadería Hernández, desde que les echo tantas flores en el blog parece que suba todo Madrid a comprarlo. Pese a las muchas subidas y a la sensación de ruta larga, lo cierto es que fueron "solo" 900 mts de ascensión y unos 35 kms de distancia. Un buen dia de bici, con cervecita y baño incluido, buena ocasión para conocer los territorios del Sherpa…