Jueves 11 a Domingo 14 de junio. Pescasub sin muerte (y con ella).
Estupendo puente el que me he tirado en Asturias, la familia liada con los exámenes se ha quedado en Madrid y yo como un señor he cogido el coche, lo he cargado con los trebejos de buceo y pesca de río (hasta el motor de la zodiac metí) y me he pasado los cuatro dias dedicado solo al disfrute, que total son dos dias y no hay que amargarse. Tenía ganas de dar unos aletazos y de andar el río, así que como encima anunciaron buen tiempo y mar calmada no me lo pensé y me fuí para el norte. Primera agradable sorpresa: ya está abierta casi toda la nueva Autovía de la Meseta, salvo un tramo de 39 kms en Palencia, con lo que el tiempo total desde mi casa a Unquera ha quedado reducido a algo más de tres horas y media, un paseíto oyendo la radio. Este verano la terminarán, así que subirse para arriba va a dar mucha menos pereza.
Tenía además ganas de probar la nueva cámara Canon Powershot 10 bajo el agua, y ver si es capaz de hacer buenas fotos sin apoyo de flash externo o de complicados aparatos de iluminación submarina. Así salieron las cosas:
Jueves 14: día de mar calmado, casi como un plato, el agua muy clara y la marea baja, sólo al final empezando a subir. Estas son las peores condiciones para la pescasub, la visibilidad es estupenda y los colores fuertes, pero el pescado ya se ha retirado de la costa tras comer en la marea alta, y además te ve llegar a kilómetros. No me animé a arrastrar la zodiac, así que salí de peatón por la playa, con la boya de buceo obligatoria. Es la primera vez que pesco tan temprano en el año, así que iba emocionado pensando que habría grandes bandos de lubinas invernales poco maleadas todavía. Estuve en el agua casi cuatro horas, dí toda la vuelta al Castro de La Franca y luego por la costa hasta el final de Santiuste, y vi poco pescado. Bastantes pintos y serranos (lábridos), y bastantes sarguitos. El sargo común es un pez gregario y curioso que se te acerca confiado mientras es pequeño, cuando crece se vuelve desconfiado y huidizo, los gordos hay que buscarlos en las cuevas o acecharlos en la marea alta en la espuma. Tiré a dos sargos normalitos, un sargo breado (sargus cervinus), un pinto gordo que se puso especialmente provocador, un salmonete a mucha distancia, y solo al final, una presa de las buenas: en una cueva formada en un derrumbe me asomé y vi fugazmente un buen sargo, que desapareció por el fondo. Tuve que entrar con cuidado casi todo el cuerpo (tengo alergia al pinchazo del erizo de mar), y lo ví allí, se había metido detrás de una roca suelta y disimulaba. Tiro fácil en un cuerpo tan grande y plano, y tras bastante pelea por desenredarlo de los recovecos de roca, a la boya con él. Buen resultado del día, incluso demasiado para dos personas, porque me pongo como tarea limpiar yo mismo todo el pescado y comerlo, así te autoregulas, que darle al gatillo es demasiado fácil y divertido. Ví también algún buen centollo, pero está prohibido cogerlos buceando, no merece la pena el riesgo.
Viernes 15: Estuve en
la duda de si dedicarme al fusil o a la cámara de fotos, pero tras pensar un rato opté por lo primero, aún no había satisfecho el ansia predadora. Probé esta vez por la derecha de la playa, en la zona de los Viveros, pero el dia estaba decepcionante para la pesca: agua muy clara y parada, solo vi dos salmonetes que merecieran el tiro, y los dos se desgarraron y escaparon. En cambio estuve viendo desde el principio estupendos motivos de foto: gusanos tubícolas, actinias, un raro pececito naranja con una mancha blanca que parecía un pez payaso (pero en el cantábrico no hay peces payaso, y no estaba asociado a una actinia), un pequeño gobio que limpiaba aplicadamente la entrada de una grieta arenosa. Como se supone que este pez suele asociarse con un crustáceo, miré dentro de la grieta y no había bogavante, sino una gran tembladera o torpedo (una raya eléctrica), que me miraba con los ojillos juntos. Seguí viendo cero peces disparables y muchos motivos de foto, más tembladeras, un raro erizo de mar de púas cortas y puntitos morado fosforito, estrellas de mar… Total que me decidí, salí del agua, fuí hasta el coche, dejé el fusil y tomé la cámara.
Empecé haciendo algunas buenas de gusanos tubícolas y pude ver con gusto que la cámara hace muy buenos primeros planos incluso con pobre iluminación (en cambio con el flash no quedan muy bien), sin embargo, ya no encontré los motivos de antes. De repente pasó lo que tenía que pasar: en el fondo de una cueva me esperaba un
gran sargo breado, más de un kilo, allí estaba tan tranquilo y confiado posando de frente y de perfil y ofreciéndome el flanco para el disparo… de la cámara. Subí a por aire dos o tres veces y allí seguía, esto no es normal, el breado es algo más confiado que el sargo común, pero nunca tanto como este. En cierto momento me cabreé y le hice gestos para que huyera, pero en vez de hacerlo se puso chulo, levantó la aleta dorsal y se puso de lado enseñándome su librea de rayas, casi estuve por tirarle la cámara. Al fin se cansó del juego y se fué nadando despacito.
Esto me trae un pensamiento: mi abuelo, que era cazador, siempre decía que las palomas torcaces distinguen perfectamente cuándo llevas escopeta y cuándo no, se posan lejos, levantan la cabecita enterándose, y si ven el palito negro salen huyendo, si no lo ven son capaces de venirte a comer a la mano. Tal vez sea algo exagerado (como casi todas las cosas que decía mi abuelo), pero este sargo breado parecía saber que sin el fusil yo era un ser inofensivo.
Seguí dando vueltas por allí y mirando, me pareció que la vegetación del fondo (vamos, las algas), son diferentes que en agosto, supongo que tienen su ciclo como las plantas de tierra. No había laminarias, ni esas algas marrones con vegiga
s para flotar (fucus), y en cambio había unas llamativas matas de color del turquesa al verde, que no recuerdo haber visto otras veces. Veo que se llaman cytoseira, buena ocasión para documentarse sobre el tema Algas del Cantábrico. En esto de la fotografía de naturaleza submarina me parece que es lo mismo que en tierra: es fácil hacer sujetos estáticos, como plantas o algas, pero muy difícil hacer una buena de un pez, a ningún animal le gusta sentirse enfocado de cerca por el objetivo de la cámara, un ojo fijo sobre tí es una señal universal de amenaza.
Sábado 16: esperando gentío en la playa opté esta vez por bajar al mar por los acantilados caminando desde la carretera (qué dificil es andar por las rocas cortantes calzado sólo con escarpines). En el borde del mar pude ver que este año hay bastante percebe, se ve que el SEPRONA lo tiene de momento bastante vigilado, y persigue a los piratas esquilmadores. me tiré en zona batida con mi boya, y nada más entrar tiré a un sargo en una grieta estrecha, y oh, desgracia, la varilla, que era nueva, se quedó completamente doblada por la inserción del aletín. Sin herramientas para arreglarla ni repuesto seguí aleteando por allí, en la espe
ranza de poder pinchar algo con tan mala herramienta. Llegué a la zona de grandes lajas que hay más allá y empecé a sumergirme, allí los fondos son relativamente grandes (sobre 15 mts), y abajo del todo hay grandes piedrones que un dia debieron de caer desde el acantilado. Me quedé a la espera sobre uno de ellos, y por fin ocurrió lo que ocurre siempre en los vídeos de pescasub, se acercó un bando de lubinas terciadillas que me rodearon con curiosidad a distancia de disparo. Apuntar rápido y pumba, la más gorda pinchada con mi retorcido arpón. Pero ahí se acabó mi suerte, el siguiente tiro dió en roca y partió la flecha, con lo que tuve que dejar la pesca y volver al coche con el escaso botín. Allí tenía repuestos, pero me dió pereza volver a bajar el acantilado, así que terminó mi día y mi puente.
He incluido en la primera foto un vínculo al álbum de las fotos que saqué. Me pareció que la cámara hace unas estupendas fotos bajo el mar, tendré ocasión de seguir probándola este verano, pero tengo que buscar el modo de llevarla encima durante la pesca para poder optar: a tí foto, a tí arponazo. Ya se que la diferencia de trato parece demasiado dura, pero así es el ciclo de la vida bajo el proceloso océano…

¡Espera! Esa lubina me suena… ¿Dónde la he visto yo antes?…
¡Ah, sí! http://www.carrefour.es/grupo_carrefour/sala_prensa_00/lubina_ctc.html
Comment by Ale — 16 June 2009 @ 1:13 pm
Envidia sana confirmada Roberto, mis padres estuvieron por alli y me dijeron que tu hermana les habia dicho que estabas por la zona.
Ya les dije yo, que suerte se estará metiendo una pescada tremenda!, y como veo, así ha sido.
Yo espero hacer lo propio en Julio y si no, siempre tendremos Agosto para hacer alguna salida en compañia.
En la Bici os veo muy fuertes a ver si alguna vez me apunto con vosotros a dar pedales. Yo por ahora, me he comprado una silla para llevar a Aitor y liberar un poco a Nuria y me sigo haciendo mis rutas por Hoyo, con casi 20 kilos ´más colgando la verdad es que se nota en las piernoas. Tengo un par de subidas potentes que te pueden guscar y encima se hacen rapido, no mas de 2 horas y media.
Animaros un dia y hacemos algo por aqui.
Un saludo Roberto
Comment by Luis Carlos — 16 June 2009 @ 3:33 pm