Jueves 9 de abril. Los Machacas Cambian de Aires.
Aprovechando los dias de pasión nos hemos ido a Almería, a la zona de Vera, el sitio donde Rafa añora pasar su jubilación cuando le llegue, me refiero a la jubilación laboral, que la ciclística ya sabemos que le está llegando. Aprovechando los tirados precios que la crisis está imponiendo en la costa nos hemos pillado un apartotel con pensión completa, cinco noches por 150 euros, con este precio quién piensa en comprarse una casa por allí, no amortizas en la vida. Rafa tiene aquí casita cerca del mar y sus amigos también, hacen el Lobby de Puerto Rey, y Nico tampoco anda muy lejos, en Velez Rubio. Aunque ya hay bastantes urbanizaciones y hoteles aún puedes encontrar kilómetros de costa virgen, así que este año echamos al coche las bicis desmontadas y salimos a hacer ruta por la carreterilla de la costa entre Puerto Rey y San Juan de los Terreros. Yo ando con prevenciones porque el lunes santo me pegó el tirón de espalda en el gimnasio y ando un poco dobladillo, en postura Chiquito de la Calzada, veremos cómo aguanta el cuerpo ¡no puedorrr!.
Hace ya años que la Semana Santa se viene estropeando sistemáticamente, con Franco esto no pasaba, seguramente porque la gente se dedicaba más a la procesión y menos al bikini, sin duda el de arriba está mosca y nos manda la borrasca. Sin embargo el jueves salió un dia espléndido de sol, así que mientras la familia se bajaba a la playa nosotros montamos las bicis y tomamos ruta, un poco con la duda de qué uniforme llevar, el dia estaba despejado pero fresco, así que yo mantuve las galas invernales y Rafa se atrevió con la manga corta. Estrené las gafas Specialized que se oscurecen con el sol, me tenían mosca porque en las salidas de Madrid seguían claras, pero con el sol almeriense se pusieron negras enseguida, parezco La Martirio. Son estupendas, para olvidarte de que llevas gafas.
Comienzo de la ruta ¡qué lujo! en todo el paseo marítimo, amplio y solitario a esas horas, parecíamos dos vagos por Palm Beach, vamos pasando urbanizaciones (ZP tiene chalet aquí), y dejamos atrás la zona naturista no sin advertir algunos badajos mañaneros, no es que nos interesen, es que te chocan por la falta de costumbre. Recorremos un carril bici o lo que queda de él con los accesos que han ido haciendo a las zonas de chalets y fincas agrícolas, siempre con la Sierra Almagrera al fondo, acaba la zona de pueblo y subimos el primer cuestón, que termina en una torre de vigilancia antigua con un cartel que dice "Playa de La Invencible", supongo que aquí delante fué el tremendo temporal que nos dejó maltrechos y listos para el repaso del inglés. Al poco se pasa por una pequeña factoría química (fué un emprendedor ingeniero de ella el que empezó a urbanizar y se trajo a todos sus amigos belgas a jubilarse aquí), y se llega al primer pueblo del camino, Villaricos, aldea de pescadores camino de convertirse también en sitio de veraneantes.

El pretendido desierto almeriense ha pasado un invierno histórico de lluvias, está verde y lleno de flores y color. Desde este punto ya no hay más casas y la carreterita va bordeando costa virgen, solo muy de cuando en cuando el chalecito de algún espabilado que ha vallado el dominio público para hacerse su lugar en todo el borde del mar, si las cosas funcionan en este país es de esperar que pronto se lo derriben. Huele a azahar y a incienso, y no es que haya una procesión cerca, es que alguna de las plantas que se crían por aquí debe dar ese olor. Disfrutando del sol, las vistas y el olfato vamos haciendo kilometros, solo nos falta la música de Verano Azul, nanariananiano, ninanianoninaniáaaa.
En las ensenadas hay antiguas ruinas de embarcaderos y de actividad minera, largos túneles que bajan de la montaña al mar, chimeneas de aireación, depósitos y tolvas. Leo por ahí que las explotaciones eran de galena argentífera, del siglo XIX. Como el dia está estupendo, mucha gente ha sacado el barquito a la mar, y en las calas hay varias zodiacs con gente buceando, si es que ya todo está inventado… Paramos en algunos miradores a sacar fotos de la costa, con el agua muy clara. Comemos en una de las playas, yo he sacado del desayuno algunos plátanos y paquetes de galletas (prohibido, prohibido), y veo con desgana que son María, y encima de régimen, es como comer cartón.
Hay más pequeñas urbanizaciones de costa, primero en Cuevas de Almanzora y luego en Pulpí, y se han formado varias lagunas de lluvia con pájaros raros, fochas, agachadizas y cigüeñuelas.
Tiramos esta foto a un arbusto de flor, juro que no he subido la temperatura de color: yo sostengo que es Callistemon, Rafa que es un Metrosideros, casi da lo mismo porque son primos hermanos, pero juzgad. http://www.arbolesornamentales.com/Myrtaceae.htm.
Abandonamos la carretera y entramos en caminitos de costa, y vamos haciendo el tramo final por los arenales que hay entre Pulpí y San Juan, frente a la isla de Los Terreros, todo muy despoblado salvo por las caravanas que aparecen desperdigadas, ya se sabe que donde haya una playa salvaje habrá un grupo de jóvenes alemanes con un gran furgón destartalado, qué improductivos, qué inconscientes, qué envidia me dan siempre. Muchas palmeras creciendo salvajes, parece que aún no las ha pillado el escarabajo barrenador ese que vino de Polinesia, y que se está cargando las palmeras de Andalucía, entre otras, la del jardín de Rafa. http://articulos.infojardin.com/palmeras/plaga-palmera-picudo-rojo.htm.
Como ya se hace tarde nos damos la vuelta y ya todo por la carretera nos lanzamos al subibaja hasta llegar a la playa de la que salimos, donde rematamos con un helador baño marino, la espalda va de maravilla, si es que ya se sabe que el cuerpo se cura con guerra, no con molicie… Han sido 44 kms, y unos 300 de ascensión, demasiada carretera y poco camino, pero buen clima y bonitos paisajes, de vez en cuando conviene cambiar de aires…


Hola, jo.. podiais haber esperado mi presencia para acompañaros. Saludos
Comment by el hombre de hoja de lata — 14 April 2009 @ 8:12 am