La moto es, yo no.Primero y antes que nada: ¡madre, no leas este artículo!. Escribo el segundo post de la sección "Dame un Consejo", hablando sobre un tema por el que algún amigo me ha preguntado, y es el de pasarse o no a la moto para ir por la mañana a trabajar en Madrid.

Yo no soy motero, nunca lo fuí y no me daba curiosidad especial lo de andar en dos ruedas, es más, me parecía peligroso e incómodo, pudiendo ir totalmente a cubierto, abrigado y oyendo la radio. Sin embargo, hace tres años, a raíz de las faraónicas obras de la M-30, el atasco mañanero de Madrid empezó a resultar ya demasiado insoportable, tardaba sobre una hora y media en recorrer los 25 kilómetros que me separan de mi trabajo y me planteé buscar una solución. Muchas veces estando parado en el atasco veía a los moteros pasar por el arcén a buena velocidad y los envidiaba, y el empujón me vino cuando el Gobierno autorizó a los automovilistas a usar motos de 125 cc sin necesidad de sacarse el carnet.

Seguí entonces el camino lógico que hemos hecho tantos: comprar una moto de 125, estar un año rodándome y examinarme luego para el carnet "A", revender la de 125 y comprar una 400 (la Burgman de la foto es, pero el tío no). La ventaja fué inmediata, pasé de tardar hora y media a tardar 25 minutos, y siempre tardas lo mismo haya el atasco que haya. Hoy en día bajo a Madrid siempre en moto llueva, nieve, o haga sol, es más, los dias de mucha lluvia lo hago con más gusto porque el atasco es tal que ahí es donde de verdad ves la ventaja. Pasé a dormir más tiempo, a desayunar con la familia y aún me sobró tiempo para llegar antes al trabajo, con lo que mi jefe empezó a mirar mi moto con deseo.

Impresiones: la moto es el sistema ideal para Madrid, reduces muchísimo el tiempo de desplazamientos y el tráfico deja de ser una variable de peso en tu vida,  el lunes no desayunas de mala leche pensando en la que te encontrarás, no acumulas rabia y mal genio en atascos imprevisibles, te mueves rápido, aparcas en las aceras (está permitido por la ordenanza), contribuyes a mejorar el tráfico de la capital y a reducir la contaminación, ahorras en combustible (3,6 l. frente a los 12 de mi querida tanqueta), y encima es divertido moverte surfeando por las rotondas.

El riesgo: dice un amigo mío matemático y motero: "Si viajas en moto tienes que asumir que te vas a caer, como media, una vez cada 10.000 kms., y si llevas 20.000 sin caerte no te alegres, porque te vas a caer dos veces". Yo llevo unos 40.000 conducidos y me he caído tres, siempre a baja velocidad y con resultado de raspones por las piernas y traje roto. La caída, aunque sea leve, es desagradable y te deja mal cuerpo y dudas sobre tu capacidad, así que lo mejor que se puede hacer es ser prudente e ir muy protegido. En mi caso, además de la zamarra de motero llena de protecciones llevo ahora un pantalón de Cordura con cazoletas en las rodillas y protección en caderas, y no me lo quito ni en agosto. Ah!, los golpes de chapa en moto son muchísimo más caros y difíciles de arreglar que los de coche, no hay piezas, tardan meses, y no existe el seguro a todo riesgo, ninguna compañía lo hace.

Las normas: el código dice muy claro cómo hay que llevar la moto: ocupando tu lugar en el carril y parando en los atascos como si fueras un coche más. Sin embargo, si lo haces así pierdes toda la ventaja, así que todo el mundo va sorteando los coches, adelantando por el arcén y circulando en el atasco entre las filas de coches parados para ponerse primero en el semáforo. Los conductores enrollados ya se lo saben, así que van dejando espacio central para que les pases, y tienen paciencia con los demasiado listos. Por otro lado, el Ayuntamiento de Madrid es claramente promoto (se rumorea que Gallardón es motero), así que ha habilitado los carriles bus y el VAO para circular y las aceras para aparcar, y ha empezado a pintar en algunos semáforos la señal "avance moto", que te insinúa que debes pasar a los coches parados y ponerte el primero.

La moto: como ya he dicho tengo una Burgman 400, pero todas las llamadas "megascooter" son estupendas para este uso: son suficientemente estrechas y ágiles, tienen un enorme cofre donde puedes meter el casco, el pantalón y la mochila del gimnasio (o un portátil), y llevas las piernas detrás de un gran escudo que te protege del frío y te puede salvar de un golpe. La 125 que tuve primero también era estupenda, pero se quedaba muy corta en el trozo de carretera. Ah!, se revenden muy bien.

Así pues, ¿te vas a animar?. Es una decisión personal, todo depende de tu aversión al riesgo y de lo verdaderamente harto que estés del atasco, pero si lo haces tómatelo con calma, los dos primeros años y los 20.000 primeros kilómetros son de riesgo, aunque te parezca que ya controlas, te faltan la reacción instintiva y la experiencia de por dónde meterte, así que cuidadín. Y por último, recordar que otros han seguido el camino inverso, empezaron con la moto y ahora prefieren el coche, como mi hijo, que se sacó una frase lapidaria: "tener una moto es como tener una amiga, pero tener un coche es como tener tu casa".