Domingo 11 de Enero. El Temporal que Mola.
El tremendo temporal de frío siberiano me pilló de viaje en Portugal, pero conseguí aterrizar en Barajas solo tres horas después de lo previsto, por lo que parece tuve mucha suerte. Lo de tremendo temporal es relativo, claro, aún me acuerdo de cuando teníamos en casa a Yola, la cuidadora de niños polaca, que se partía de risa cuando le deciámos que había caído una enorme nevada, porque había 30 cms. En su pueblo bregan todos los años con metro y medio, y los areopuertos y carreteras no dejan de funcionar.
Nosotros decidimos este domingo desoír los consejos de la ministra, y en vez de evitar los viajes al norte nos propusimos subir hasta la nieve para pisarla bien pisada. Nos citamos pues en Cercedilla Rafa Nico y yo, más el añadido de Ignacio Quitanieves, que nunca falta cuando sabe que va a pisar un copo. Calculábamos encontrar como 20 cms máximo de nieve relativamente fresca y no muy pisada, y efectivamente, así fué. Estaba aún esponjosa y con buena adherencia, así que llegaríamos hasta la Fuente de la Reina con mucho esfuerzo, pero sin echar pie a tierra demasiadas veces.
Salida a las 8,15 desde la estación con un frío de los buenos, 7 grados bajo cero, casi nuestro record. Según fuimos subiendo hacia las cumbres soleadas se fué templando con la cosa esa de la inversión térmica, pero no pasó de 2 grados en todo el dia. Curiosamente no había placas de hielo ni resbalones, la bici se clavaba bien y se dejaba llevar. A media subida, parada biológica necesaria, abrirse los cinco forros y buscársela, y ¡oh sensación desagradable!, ver que no te la encuentras. Después de mucho insistir bajo la vista con esfuerzo y veo que la tengo hace rato en la mano, con el frío y la presión del sillín está insensible por completo. Me recordó cuando me operaron de fimosis con anestesia local, era como si le estuvieran cortando la carne a otro. En esos tejemanejes estábamos cuando nos alcanzó Rafa y siguió hacia arriba, a repetir la hazaña de llegar primero.
Poco a poco la nieve va espesando, pero sigue ciclable, hay que mantener la rueda delantera recta y pedalear sin movimientos bruscos, así se guarda el equilibrio. Llegamos hasta los miradores (esta vez adelanto al cuco de Rafa en el último repecho), hacemos unas fotos de sol y nieve y seguimos a intentar llegar a la Fuente de la Reina. Efectivamente lo conseguimos con solo algunos pies a tierra, y allí paramos a comer. Bastantes caminantes superequipados con polainas, bastones de nieve, algún exagerado incluso con crampones, se los habían traído los Reyes y había que estrenarlos. También una pareja hipermontañera con un perrito todo aterido, que nos miraba como diciendo "llevadme lejos de estos locos", pero sí, a buenos otros se iba a confiar… Comida con los restos navideños, mazapanes, polvorones, todo muy calórico. Después de pensar un rato renunciamos a bajar hacia Valsaín, y también a tomar el camino de Marichiva, no conveniene abusar de la suerte, mejor volver por el mismo sitio. En el Mirador de la Reina hacemos parada para fotografiar las cascadas heladas, y hacer un poco el tonto con los carámbanos que se habían formado. No da remordimiento arrancarlos, mañana se formarán de nuevo.
Bajada a buena velocidad, cada cierto rato un susto de caída, pero en cuanto superas dos o tres coges mucha confianza y ya vas a por todas. Tampoco es lo mismo caer en piedras duras que en montones de nieve esponjosa. Llegada a los coches, con solo 27 kms y 650 de subida, pero la dificultad de la nieve aumenta mucho los ratios.
Noticias de los pájaros del jardín: con el tremendo frío y la nieve, el petirrojo y los gorriones han probado la manteca y les ha gustado. Los gorriones, pájaros gregarios, han monopolizado el comedero y están en él todo el dia, mientras uno come los demás se enfrentan a los otros pájaros, una táctica abusiva y matona. Estoy con la eterna duda del naturalista observador, si intervenir o dejar que la naturaleza siga su curso y gane el más fuerte (o se muera el pobre cachorrito…). Una de dos, o me compro una escopeta de perdigón y hago unas bajas, o coloco otro comedero. Veremos por qué me decido.
Hasta el lunes que viene…

Tío qué le pasa a tu cámara? Salen todas desenfocadas por el medio… He estado todo el rato frotándome los ojos por si era alguna legaña pero no, están desenfocadas…
La parte de las necesidades fisiológicas, muy bien, muy detalladita, por tu culpa me lo he ido imaginando todo. ¡Aaargh no era necesario!. Por cierto, yo en su momento le escribí un soneto a la sensación que tú cuentas… eso sí, muy malo :oD
http://ultreia.blogsome.com/2006/08/22/soneto-a-bajarse-de-la-bici/
Comment by Ale — 13 January 2009 @ 9:53 am
Hola, yo le pongo dos rombos a Perdido y a Ale. No dejare que mi mujer ni mis hijas lean esta literatura subida de tono . Salidos.. digo saludos.
Comment by el hombre de hoja de lata — 14 January 2009 @ 8:27 am