Buenas  tardes a todos, ciclistas y no ciclistas, como veréis he incorporado una nueva categoría al blog: "Frikis de la Naturaleza", y la inauguro con este artículo. Por favor, si no sóis auténticos frikis de la naturaleza pasad de leerlo, o caeré muchos puntos en vuestra estima.

Hace tiempo que quería hablar del jardín de atrás de mi casa, pequeñito, pero querencioso para mí y para los pájaros. Planté en su dia varios árboles, demasiados como siempre que un novato optimista planta, pero con el tiempo han ido quedando los más fuertes, los resistentes a las plagas, o los que impusieron sus ramas a los otros. Yo miro mucho por las ventanas, a mi madre le preocupaba eso cuando vivía en su casa, no sabía si tenía muchas preocupaciones o simplemente estaba alelao. Con los años no se ha curado el vicio, ha ido a peor, y la mayor parte de las veces las miradas se me van al jardín de atrás, a otros más sociables se les van a la calle de delante.

ComederosDesde hace años tomé medidas para hacer este cuadrado de césped querencioso para los pájaros, así que aparte de los árboles y del agua que gotea del riego automático, les vengo poniendo alimentación en invierno. Para quien quiera hacer lo mismo, va el truco: hacer un pequeño tejadito de madera (tipo caseta de nidificar), colgarle dentro un buen bloque de manteca de cerdo, y sentarse a mirar. La grasa atrae a los pájaros insectívoros de manera increíble, cosa que no tiene ningún sentido. Que yo sepa, los insectos no tienen grasa, y un bloque blanco y seboso no debería tener mucho atractivo para picar, pero a los pájaros les vuelve locos. A veces me pregunto si con esto estoy alterando el nivel de colesterol de los plumosos, pero no creo: lo de poner sebo aparece en muchas guías de naturaleza, y además reconozco a algunos pájaros que llevan años viniendo, y parecen la mar de sanos. Este truco solo sirve en invierno, cuando hace mucho frío o llueve (y es fantástico cuando nieva). Según va entrando la primavera los pájaros prefieren dietas más variadas y se van por ahí a buscar insectos y gusanos: la grasa que aún queda se funde y cae al suelo. También coloco una malla de las de naranjas llena de cacahuetes y anudada. He probado con cacahuetes crudos y sin tostar (incomibles para un humano), pero veo que ellos prefieren los grandes cacahuetes tostados y salados. Por último, al barrer las hojas del otoño dejo por el suelo varios membrillos cortados por la mitad, o ensartados en las ramas. A esto se suman las semillas aladas del Arce Negunda de mis vecinos (una pesadilla, caen a montón y germinan), y las migajas de sacudir el mantel después de la comida.

Curruca Cabecinegra MachoEl trasiego de pájaros es constante, no pasan cinco minutos sin que aparezca uno, y son de muchas clases. Desde luego, gorriones, pero esos no tienen mérito, van allá donde haya una miga de pan. Vienen muchos mirlos, el macho muy negro y con el pico naranja, la hembra parda y discreta. Gustan de picar los membrillos durante todo el invierno, seguramente no sacan mucho alimento, pero tienen ahí su reserva por si fallan otras cosas. También pican la hierba en busca de lombrices, ¿alguien ha observado su técnica? dan un salto y ladean la cabeza cerca del suelo, y cuando escuchan el roce de la lombriz que se arrastra, cuatro picotazos, y lombriz. Deben de tener un oído tremendamente selectivo, porque yo les he visto hacer esto en la pradera que hay en el Parque de Atracciones debajo mismo del la montaña rusa (el Siete Picos): ¡entre el ruido ensordecedor de los vagones y de la gente, distinguen el arrastrar de una lombriz!.

Curruca Cabecinegra HembraEntre los insectívoros más raros y de más mérito, vienen dos tipos distintos de curruca: la capirotada y la cabecinegra, a ambas les encanta la grasa. El macho de la curruca cabecinegra es muy llamativo en verano, siempre con el rabo en alto y el ojo de un rojo brillante. La hembra, como siempre, más discreta, toda parda y con boina marrón. Buscándolas en Internet veo que hay al menos ocho tipos de currucas que se ven por España.   http://www.seovanellus.org/webvanellusgalefoto/htm/076currucacabecinegra.htm. La cabecinegra es un pájaro mediterráneo, raro en el centro. También llegan con frecuencia herrerillos, un año criaron en el jardín, tuvieron como siete pollos, qué ajetreo de buscar comida, tanto el padre como la madre… Herrerillo

Los carboneros también vienen todos los dias, tanto el común como el garrapinos, más pequeño y redondeado, con una lista blanca en la nuca. El común tiene fama de hábil con el pico y de aprender rápido: es un ejemplo conocido el de los carboneros comunes del sur de Inglaterra, que aprendieron a romper los precintos de aluminio de las botellas que el lechero deja en los portales, para comerse la nata. Al principio eran unos pocos en una zona localizada, ahora lo hacen por todo el país. Yo doy fe de que son listos y hábiles: la principio picoteaban los cacahuetes con gran esfuerzo a través de la malla, ahora llegan y sacan uno entero manejándolo a través de los hilos. Han ido perfeccionando su técnica, y ahora tardan solo unos segundos. Ningún otro pájaro sabe hacerlo.

Carbonero GarrapinosHay un petirrojo residente, pero no le gusta la grasa, pica los membrillos y deambula por allí. También llegan a veces pinzones y verderones para masticar con paciencia las semillas del arce. Raramente aterriza algún estornino, con lo omnívoros que son estos bichos nada hay sin embargo en el jardín que les guste. ¿Y cuál es la estrella de los pájaros que pueden atraerse? sin duda, el ruiseñor. A mi casa ha estado viniendo uno las últimas primaveras, pero no viene por comida, sino para bañarse en el charco que forma el riego por goteo, y porque le gusta el fresco de los arbustos bajos y verdes y de la hierba. Tener uno cerca es un privilegio, pero también un sacrificio: canta con fuerza en plena noche, a veces desde las 4 de la madrugada, en un momento en que se impone dormir con las ventanas abiertas…

En los últimos años veo bastantes más pájaros que antes, en parte porque en la urbanización ha pasado la moda de tener gatos. Los gatos cazan pájaros, los acechan, les impiden criar. Una vez estábamos mi hijo pequeño y yo mirando por la ventana y vimos un gato cazar un mirlo: después de acecharlo un buen rato, saltó hacia él como desde dos metros, y durante el salto, en décimas de segundo, iba culebreando con el cuerpo, moviendo las caderas para tapar la huida del pájaro. Normalmente estos gatos caseros no se comen el pájaro que cazan (prefieren el Wiskas), lo torturan un poco, o lo diseccionan cuidadosamente en su afán investigatorio: este verano encontré un cadáver de pajarito en el jardín, y supe que el culpable era un gato: lo había decapitado exquisitamente, le había sacado el intestino y lo había extendido con cuidado en la hierba.

Por último, hay otros pájaros que llegan, están un par de meses y se marchan más al sur. Tal hacen por ejemplo los papamoscas, muy fieles en su dia de llegada, y los colirrojos, que prefieren la calle de delante, vacía y desnuda, mejor que el césped del jardín de atrás. En su entorno natural viven en los roquedos, y el duro hormigón es lo que más se parece.

He ilustrado el artículo con unas fotos de poca calidad, están sacadas con una digital sin teleobjetivo, por el simple procedimiento de sentarme bajo la caseta, esperar y apuntar. Para ver el nombre, poner el ratón sobre la foto un poquito…