El monasterio en la nieblaFeliz año nuevo 2009 a todo el mundo, que Dios, Alá, la Providencia o el Destino nos traigan 365 dias productivos y deportivos, y que los terminemos más felices y más en forma (física y mental) de lo que hemos terminado los pasados. Reencuentro con la bici depués de las entrañables y gozosamente interminables fiestas navideñas, vivan el turrón y la pularda, que nos dan tantos motivos para tomarnos en serio el deporte cuando miramos la báscula y recuperamos la cordura.

No he tocado la bici desde el 14 de diciembre, es decir, desde hace casi un mes, aunque he estado esquiando unos dias y buscando setas otros, no todo ha sido holgar y comer. Otros sí que han salido, Rafa e Ignacio despidieron 2008 a dos ruedas y subieron el 31 a La Hoya y Morcuera, y Nico saludó el 2009 con una larga y nevada ruta por esos montes, cada vez hay más gente que el dia 1 de enero se sube a la montaña a ver amanecer, es una buena manera de empezar un año que se pretende sea sano y deportivo, desde luego es mejor que recibirlo tirado en el sofá con resaca. También es buen momento para marcar objetivos, el principal siempre dejar de fumar (los que lo hacen) o no recaer (los que lo dejaron), y los que lo dejaron y recayeron, volverlo a dejar para siempre, vamos, qué lío me estoy armando, pero alguien y yo ya nos entendemos.

Nosotros inauguramos el año con la subida a Malagón en El Escorial, una cosa archisabida y archipisada, pero es que llevábamos mucho miedo de encontrar grandes cantidades de nieve, luego de nieve nada de nada. Nos vimos en El Tomillar Nico Rafa y yo, todos con el mismo material de 2008, el gordo barbudo y colorao no se había portado con nadie, o había traído cosas ajenas a la bici. Subida tranquila y a tren, había más ganas de contarse las novedades que de probarse a conciencia. Esta vez pasamos del desvío a La Penosilla y seguimos por la carretera disfrutando del sol y del paisaje y hablando en paz hasta llegar al mirador, donde paramos a ver San Lorenzo y el monasterio en un mar de niebla, muy espectacular. Rafa se piró aprovechando nuestras pocas ganas, y nosotros seguimos haciendo fotitos. ¿Pintada Ecológico-Revindicativa?En una peña plana habían hecho una pintada muy currada, con plantilla y a dos colores, de la cara de un mono, lo que nos dejó pensativos: ¿Es una pintada ecológico-reivindicativa? ¿Es sólo un temita decorativo?. Bueno, la verdad es que no hacía feo del todo, dentro de lo estúpido que es en general hacer pintadas por el monte esta era de las menos ofensivas.

Para cuando dejamos de filosofar a Rafa ya no se le veía y emprendimos la persecución más en serio, hay que marcar el territorio o los machos aspirantes se crecen y luego no hay quien les tosa. Con gran esfuerzo logré conectar con él en el último repecho del puerto, pero a base de molinillo me sacó media bici de ventaja, acabamos los dos a mil pulsaciones y con los ojos desorbitados, pero disimulando.

Yo tenía prisa por volver, pero prolongamos un poco subiendo por el camino de la izquierda que lleva hacia Roblehondo, por allí pedaleamos hasta que se nos echó la niebla encima, momento que aprovechamos para comer y recapitular. La niebla subía y la temperatura bajaba, y tratar de llegar a la Cruz Verde era un riesgo, así que recordando malas experiencias anteriores de experimentos en días de prisas, decidimos dar la vuelta y bajar. Fué buena idea porque enseguida pinché, y aunque ya hacemos los cambios de rueda más rápido que el equipo de Fernando Alonso, siempre se pierden unos minutos.

AgracejoA la bajada, y como ya íbamos en tiempo sobrado, paramos en el Centro de Interpretación del Arboreto Luis Ceballos, una de esas cosas que siempre decimos que vamos a hacer y nunca hacemos. Nico y yo nos dimos una vueltita por los caminitos de piedra viendo las especies que tienen plantadas, leyendo los carteles y tratando de aprender algo (¿Los Quercus son Fagáceas? no lo creía), Rafa esperando a la salida y echando pestes, los árboles solo le interesan si tienen higos para coger de gratis.

Más bajada rápida ya con bastantes coches hasta abajo del todo, a recoger y a marchar, sólo 28 kms y 780m de subida, a la espera de buscar algo más original y mas duro para próximas salidas, esta fué solo una ruta para desentumecer y sacudirse alguna caloría navideña. Por ahora, año nuevo, rutas viejas.