Bicicleta de Montaña26 January 2009

Nieva bien recioY venga blanco, más madera, este domingo ha sido seguramente el dia más nevado y espeso desde que salimos con bici. No quiero decir que no hayamos pisado nieves más profundas, que a veces nos hemos visto con ella a la cintura, o que no hayamos pasado más frío otros dias, sino que puestos a caer, creo que nunca habíamos tenido un dia de ver caer y cuajar con más ganas.

Esta vez volvimos a ser cinco, Nico, Rafa, Ignacio Diego y yo. Quedamos en La Pedriza, pero en el aparcamiento de fuera, para poder prolongar la ruta y hacer más subida sin necesidad de llegar tan arriba. Era el dia de mi cumpleaños y lo dije, pero me resistía a cantar el número exacto, hasta que Rafa me dijo "¿a que jode pasar nueva decena?" ¡Alto ahí!, nueva decena la pasarás tú (y no será la misma que yo), yo no estoy todavía en el grupo de los cincuentones, así que al final tuve que reconocer que me caían 49, el año que viene por estas fechas tengo que estar en el Caribe, o en Brasil, o en cualquier sitio que me haga olvidar la amargura de pasar ese umbral tan claro de la vida. O tal vez me ponga hiperactivo e hiperfuerte, a subir montañas más altas y hacer rutas más largas, tendré que pasar, como dice Ignacio, el sarampión de los que creen que están obligados a demostrar algo.

Pues nada, montamos las bicis y nos abrigamos pero sin exageraciones, la noche (aún) estaba despejada, y la temperatura sobre cero. Avanzamos por el camino que bordea el parque y entramos por la portilla metálica que está como 2 kms más allá que la puerta principal. Esa zona es bonita, tiene muchos enebros viejos bien conservados. Se pasa por esa zona que parece una postal asturiana perfecta (o cántabra), muro de piedra con musgo, gran prado verde con vaquitas y montaña detrás, cuadra de piedra y arroyo bordeado de sauces. Vamos, que si te la poNo necesita la ayudanen en un cuadro para turistas dices que se han pasado con los tópicos. Empezamos a subir por las duras cuestas de tierra, y empieza a llover, luego aguanieve, luego nieve en copos. No hace ningún viento y el ver caer mansamente nos divierte, incluso paramos para quitar alguna chaqueta, que el calor nos sale de dentro.

La nieve va cuajando pero como siempre que está fresca se sube muy bien. Los chubasqueros, los pantalones, los guantes, todo se va mojando, Ignacio se quita los guantes para reservarlos secos para la bajada, da pena verlo subir con las manos coloradas. Tras una larga y disputada ascensión llegamos finalmente al Collado de los Pastores y nos ponemos a comer, disfrutando del paisaje tranquilo y de la falta de viento. En ese momento, cuando estamos votando si seguir o darnos la vuelta, resulta que arrecia de verdad y empieza a caer manta espesa en copos gordos. En muy poco tiempo pasamos de estar sorprendidos y divertidos a estar preocupados: estamos bien calados, hace mucho frío, el material es inadecuado y nos espera un buen rato de pasar mucho más frío, las bajadas no son divertidas en estas condiciones. Mi móvil ha sonado un par de veces, seguramente felicitaciones familiares, pero con las manos de madera es difícil apretar los botones. Tampoco es fácil manejar los frenos con precisión, imagínate tener que apretar una palanca con un palo, pues igual. Nos forramos ya con todo lo que llevamos en la mochila, es mejor una chaqueta húmeda y cubierta de nieve que cero chaquetas, y nos tiramos monte abajo.Bici camuflada

Vamos bajando espaciados pero por parejas, a los dos minutos de pasar se borran las huellas del que va delante, sin embargo nos cruzamos con otro grupo de ciclistas que van subiendo, no creo que lleguen hasta donde nosotros. Vamos bajando más y más hasta que de repente, en la cota 1.100 la nieve se convierte en agua y el camino queda limpio, ya solo queda llegar hasta los coches. Las bicis, que iban limpísimas con la nieve, quedan en un momento forradas de barro, una lástima. Llegamos a los coches y recogemos a toda prisa, dentro de las limitaciones que te da tener las manos tiesas. Intentamos comentar el dia al despedirnos pero es inútil, no se entiende al que farfulla, y todos tenemos ya en la cabeza el baño caliente y el colacao. De vuelta Rafa va tiritando agarrado al volante, yo voy sentado al lado sin más responsabilidad que tiritar. Para el que crea que exageramos las penalidades del día, el vínculo a las fotos está donde siempre, en la primera imagen.

En fin, un dia para recordar por lo excepcional, veremos cuándo empieza a aflojar este tremendo invierno, o si tenemos que seguir muchos más lunes hablando de lo mismo… 

Bicicleta de Montaña20 January 2009

Delante del frenteEl título no es mío, lo pronunció alguien el domingo, como frase lapidaria, ¿referido a qué? a la nieve, claro está. Estamos este año de nieve hasta los mismísimos, pero en sentido físico-anatómico, vamos, que nos llega hasta las trancas, en sentido figurado no, porque de andar en bici por la nieve uno nunca se cansa. Como el blog cumple esta semana aniversario he estado viendo hacia atrás artículos para tratar de saber si este es el año más frío y desapacible desde que tenemos anales (fea y equívoca palabra), pero me he llevado la sorpresa de que solo hace dos años que empezamos. Creía seriamente que el primer artículo era como del 2005, pero fué en 2007. Claro, con tan corta historia la información no tiene valor estadístico, pero al menos podemos saber que a estas alturas ya hemos escrito el doble de artículos con la palabra "nieve" (ocho con este) que el año pasado en todo el invierno, y aún nos quedan tres meses. Lo que quería decir el lapidario con su frase es que con la pinta que tenía la sierra no dábamos un duro por nosotros mismos, y sin embargo llegamos hasta lo más alto de Morcuera y casi sin bajarnos, y además por una nieve buena y agradable, distinta a la de otras veces.

Quedamos a las 8,15 en Miraflores de la Sierra los cuatro infatigables, Rafa, Nico Ignacio y yo. Que conste que aunque solo quedamos cuatro, siempre nos acordamos de los ex, mayormente para irnos metiendo con ellos uno por uno: vagos, dormilones, gente cómoda, a ver si un dia dan una sorpresa y volvemos a salir los diez que llegamos a ser en los buenos tiempos. Los alrededores de Miraflores desalentaban, la salida es por los caminos junto al río a la sombra de los bosques de roble, allí el suelo se ha convertido en permafrost siberiano, no se descongela en todo el dia, y quizá en todo el invierno. Por ello teníamos la idea inicial de subir por la carretera del puerto, donde echan sal. Sin embargo, un paseante de perrito nos dijo que a la altura de la Fuente del Cura el camino se ponía ya bueno, así que allá que nos fuimos, arriesgando. En efecto, pasados esos hielos de abajo el camino se solea y mal que bien se va subiendo. Temperatura muy agradable, alrededor de 4º, dia despejado y sin viento, una gozada pedalear.

Luz de las alturasSucesivas paradas para ir quitando ropa y aligerando peso, no quiero entrar en detalles porque mucha gente se ha escandalizado o adenterado con la inocente descripción del otro dia. Algunas balsas de nieve dentro del pinar que te obligan a ir haciendo el hámster con los pedales (molinillo loco), y más esfuerzo al final, en los ventisqueros que se forman antes de empalmar (perdón, perdón) con la carretera. Comida allí, esta vez llevé una torta navideña de mazapán y naranja que estaban liquidando en el Carrefas, no está mala. Al enfilar el último tramo del puerto, ya por la carretera, un enorme ventarrón que venía de la ladera norte y se colaba por el paso, si estuviéramos en el spinning diríamos "pedalear al 95% de resistencia". Llegados arriba, era otro mundo, el Gran Norte, oscuro, ventoso y muy frío, no exagero nada, que se ve en las fotos. Aún así, bastante gente con los trineos de plástico, con raquetas, crampones, esquíes de travesía, todo el muestrario Decathlón. Aún seguimos un par de kilómetros en horizontal por la nieve, hasta llegar a una extraña construcción de grandes piedras cuyo objeto se nos escapa: retener la nieve? canalizar el agua del deshielo? ni idea, se aceptan opiniones.

Rápidamente nos volvemos a nuestra ladera y empezamos a bajar el puerto por la carretera, al principio con buena temperatura, según vas bajando cada vez con el aire más frío, una vez dije que esta era la bajada de las cuencas heladas, y se volvió a repetir, llegas con los ojos como canicas de vidrio. Paramos un rato a ver el embalse de Miraflores, completamente coCalles de Mirafloresngelado, seguro que se podía cruzar andando, el que se atreva, claro. A la entrada, como íbamos con tiempo, decidimos dar una vuelta dominguera por el pueblo y comprar el pan (falso candeal), y unos Piononos de Granada que hacen en una pastelería unos parientes de los que los inventaron. No triunfé, demasiado dulces para el gusto de mi casa. Y lamentable aspecto el de nuestras bicis con la bolsa del pan colgada del manillar.

Y hablando del pan, después de haber probado el de Miraflores, Collado, Torremocha, La Granja y no se yo cuántos más, declaro formalmente que el candeal de la panadería Hernández, de Guadarrama, es el mejor con diferencia: es dorado, de miga espesa, se congela muy bien y dura más de tres dias sin endurecerse. Este comentario es un poco interesado, acabo de leer un artículo que dice que en EE.UU. (de donde vienen las tendencias), los bloggeros marcan hábitos de consumo, así que muchas empresas les envían lotes de productos con la esperanza de que los prueben y alguna vez escriban algo bueno sobre ellos. Así pues, señores de Joselito y de Sanchez Romero, estoy esperando que algunas de sus mejores patas negras entren en mi casa por su propio pie, yo prometo probarlas mucho y juzgar con objetividad.

En resumen, que disfrutamos tanto del paseíto por Miraflores como de la ruta, que tampoco estuvo mal, nueva excusa para pisar la nieve, siempre distinta, siempre sorprendente.

Bicicleta de Montaña, Frikis de la Naturaleza12 January 2009

Ellas Suben SolasEl tremendo temporal de frío siberiano me pilló de viaje en Portugal, pero conseguí aterrizar en Barajas solo tres horas después de lo previsto, por lo que parece tuve mucha suerte. Lo de tremendo temporal es relativo, claro, aún me acuerdo de cuando teníamos en casa a Yola, la cuidadora de niños polaca, que se partía de risa cuando le deciámos que había caído una enorme nevada, porque había 30 cms. En su pueblo bregan todos los años con metro y medio, y los areopuertos y carreteras no dejan de funcionar.

Nosotros decidimos este domingo desoír los consejos de la ministra, y en vez de evitar los viajes al norte nos propusimos subir hasta la nieve para pisarla bien pisada. Nos citamos pues en Cercedilla Rafa Nico y yo, más el añadido de Ignacio Quitanieves, que nunca falta cuando sabe que va a pisar un copo. Calculábamos encontrar como 20 cms máximo de nieve relativamente fresca y no muy pisada, y efectivamente, así fué. Estaba aún esponjosa y con buena adherencia, así que llegaríamos hasta la Fuente de la Reina con mucho esfuerzo, pero sin echar pie a tierra demasiadas veces.

Salida a las 8,15 desde la estación con un frío de los buenos, 7 grados bajo cero, casi nuestro record. Según fuimos subiendo hacia las cumbres soleadas se fué templando con la cosa esa de la inversión térmica, pero no pasó de 2 grados en todo el dia. Curiosamente no había placas de hielo ni resbalones, la bici se clavaba bien y se dejaba llevar. A media subida, parada biológica necesaria, abrirse los cinco forros y buscársela, y ¡oh sensación desagradable!, ver que no te la encuentras. Después de mucho insistir bajo la vista con esfuerzo y veo que la tengo hace rato en la mano, con el frío y la presión del sillín está insensible por completo. Me recordó cuando me operaron de fimosis con anestesia local, era como si le estuvieran cortando la carne a otro. En esos tejemanejes estábamos cuando nos alcanzó Rafa y siguió hacia arriba, a repetir la hazaña de llegar primero.

Et Tu Brute?Poco a poco la nieve va espesando, pero sigue ciclable, hay que mantener la rueda delantera recta y pedalear sin movimientos bruscos, así se guarda el equilibrio. Llegamos hasta los miradores (esta vez adelanto al cuco de Rafa en el último repecho), hacemos unas fotos de sol y nieve y seguimos a intentar llegar a la Fuente de la Reina. Efectivamente lo conseguimos con solo algunos pies a tierra, y allí paramos a comer. Bastantes caminantes superequipados con polainas, bastones de nieve, algún exagerado incluso con crampones, se los habían traído los Reyes y había que estrenarlos. También una pareja hipermontañera con un perrito todo aterido, que nos miraba como diciendo "llevadme lejos de estos locos", pero sí, a buenos otros se iba a confiar… Comida con los restos navideños, mazapanes, polvorones, todo muy calórico. Después de pensar un rato renunciamos a bajar hacia Valsaín, y también a tomar el camino de Marichiva, no conveniene abusar de la suerte, mejor volver por el mismo sitio. En el Mirador de la Reina hacemos parada para fotografiar las cascadas heladas, y hacer un poco el tonto con los carámbanos que se habían formado. No da remordimiento arrancarlos, mañana se formarán de nuevo.

Bajada a buena velocidad, cada cierto rato un susto de caída, pero en cuanto superas dos o tres coges mucha confianza y ya vas a por todas. Tampoco es lo mismo caer en piedras duras que en montones de nieve esponjosa. Llegada a los coches, con solo 27 kms y 650 de subida, pero la dificultad de la nieve aumenta mucho los ratios.

Noticias de los pájaros del jardín: con el tremendo frío y la nieve, el petirrojo y los gorriones han probado la manteca y les ha gustado. Los gorriones, pájaros gregarios, han monopolizado el comedero y están en él todo el dia, mientras uno come los demás se enfrentan a los otros pájaros, una táctica abusiva y matona. Estoy con la eterna duda del naturalista observador, si intervenir o dejar que la naturaleza siga su curso y gane el más fuerte (o se muera el pobre cachorrito…). Una de dos, o me compro una escopeta de perdigón y hago unas bajas, o coloco otro comedero. Veremos por qué me decido.

Hasta el lunes que viene…

Frikis de la Naturaleza7 January 2009

Buenas  tardes a todos, ciclistas y no ciclistas, como veréis he incorporado una nueva categoría al blog: "Frikis de la Naturaleza", y la inauguro con este artículo. Por favor, si no sóis auténticos frikis de la naturaleza pasad de leerlo, o caeré muchos puntos en vuestra estima.

Hace tiempo que quería hablar del jardín de atrás de mi casa, pequeñito, pero querencioso para mí y para los pájaros. Planté en su dia varios árboles, demasiados como siempre que un novato optimista planta, pero con el tiempo han ido quedando los más fuertes, los resistentes a las plagas, o los que impusieron sus ramas a los otros. Yo miro mucho por las ventanas, a mi madre le preocupaba eso cuando vivía en su casa, no sabía si tenía muchas preocupaciones o simplemente estaba alelao. Con los años no se ha curado el vicio, ha ido a peor, y la mayor parte de las veces las miradas se me van al jardín de atrás, a otros más sociables se les van a la calle de delante.

ComederosDesde hace años tomé medidas para hacer este cuadrado de césped querencioso para los pájaros, así que aparte de los árboles y del agua que gotea del riego automático, les vengo poniendo alimentación en invierno. Para quien quiera hacer lo mismo, va el truco: hacer un pequeño tejadito de madera (tipo caseta de nidificar), colgarle dentro un buen bloque de manteca de cerdo, y sentarse a mirar. La grasa atrae a los pájaros insectívoros de manera increíble, cosa que no tiene ningún sentido. Que yo sepa, los insectos no tienen grasa, y un bloque blanco y seboso no debería tener mucho atractivo para picar, pero a los pájaros les vuelve locos. A veces me pregunto si con esto estoy alterando el nivel de colesterol de los plumosos, pero no creo: lo de poner sebo aparece en muchas guías de naturaleza, y además reconozco a algunos pájaros que llevan años viniendo, y parecen la mar de sanos. Este truco solo sirve en invierno, cuando hace mucho frío o llueve (y es fantástico cuando nieva). Según va entrando la primavera los pájaros prefieren dietas más variadas y se van por ahí a buscar insectos y gusanos: la grasa que aún queda se funde y cae al suelo. También coloco una malla de las de naranjas llena de cacahuetes y anudada. He probado con cacahuetes crudos y sin tostar (incomibles para un humano), pero veo que ellos prefieren los grandes cacahuetes tostados y salados. Por último, al barrer las hojas del otoño dejo por el suelo varios membrillos cortados por la mitad, o ensartados en las ramas. A esto se suman las semillas aladas del Arce Negunda de mis vecinos (una pesadilla, caen a montón y germinan), y las migajas de sacudir el mantel después de la comida.

Curruca Cabecinegra MachoEl trasiego de pájaros es constante, no pasan cinco minutos sin que aparezca uno, y son de muchas clases. Desde luego, gorriones, pero esos no tienen mérito, van allá donde haya una miga de pan. Vienen muchos mirlos, el macho muy negro y con el pico naranja, la hembra parda y discreta. Gustan de picar los membrillos durante todo el invierno, seguramente no sacan mucho alimento, pero tienen ahí su reserva por si fallan otras cosas. También pican la hierba en busca de lombrices, ¿alguien ha observado su técnica? dan un salto y ladean la cabeza cerca del suelo, y cuando escuchan el roce de la lombriz que se arrastra, cuatro picotazos, y lombriz. Deben de tener un oído tremendamente selectivo, porque yo les he visto hacer esto en la pradera que hay en el Parque de Atracciones debajo mismo del la montaña rusa (el Siete Picos): ¡entre el ruido ensordecedor de los vagones y de la gente, distinguen el arrastrar de una lombriz!.

Curruca Cabecinegra HembraEntre los insectívoros más raros y de más mérito, vienen dos tipos distintos de curruca: la capirotada y la cabecinegra, a ambas les encanta la grasa. El macho de la curruca cabecinegra es muy llamativo en verano, siempre con el rabo en alto y el ojo de un rojo brillante. La hembra, como siempre, más discreta, toda parda y con boina marrón. Buscándolas en Internet veo que hay al menos ocho tipos de currucas que se ven por España.   http://www.seovanellus.org/webvanellusgalefoto/htm/076currucacabecinegra.htm. La cabecinegra es un pájaro mediterráneo, raro en el centro. También llegan con frecuencia herrerillos, un año criaron en el jardín, tuvieron como siete pollos, qué ajetreo de buscar comida, tanto el padre como la madre… Herrerillo

Los carboneros también vienen todos los dias, tanto el común como el garrapinos, más pequeño y redondeado, con una lista blanca en la nuca. El común tiene fama de hábil con el pico y de aprender rápido: es un ejemplo conocido el de los carboneros comunes del sur de Inglaterra, que aprendieron a romper los precintos de aluminio de las botellas que el lechero deja en los portales, para comerse la nata. Al principio eran unos pocos en una zona localizada, ahora lo hacen por todo el país. Yo doy fe de que son listos y hábiles: la principio picoteaban los cacahuetes con gran esfuerzo a través de la malla, ahora llegan y sacan uno entero manejándolo a través de los hilos. Han ido perfeccionando su técnica, y ahora tardan solo unos segundos. Ningún otro pájaro sabe hacerlo.

Carbonero GarrapinosHay un petirrojo residente, pero no le gusta la grasa, pica los membrillos y deambula por allí. También llegan a veces pinzones y verderones para masticar con paciencia las semillas del arce. Raramente aterriza algún estornino, con lo omnívoros que son estos bichos nada hay sin embargo en el jardín que les guste. ¿Y cuál es la estrella de los pájaros que pueden atraerse? sin duda, el ruiseñor. A mi casa ha estado viniendo uno las últimas primaveras, pero no viene por comida, sino para bañarse en el charco que forma el riego por goteo, y porque le gusta el fresco de los arbustos bajos y verdes y de la hierba. Tener uno cerca es un privilegio, pero también un sacrificio: canta con fuerza en plena noche, a veces desde las 4 de la madrugada, en un momento en que se impone dormir con las ventanas abiertas…

En los últimos años veo bastantes más pájaros que antes, en parte porque en la urbanización ha pasado la moda de tener gatos. Los gatos cazan pájaros, los acechan, les impiden criar. Una vez estábamos mi hijo pequeño y yo mirando por la ventana y vimos un gato cazar un mirlo: después de acecharlo un buen rato, saltó hacia él como desde dos metros, y durante el salto, en décimas de segundo, iba culebreando con el cuerpo, moviendo las caderas para tapar la huida del pájaro. Normalmente estos gatos caseros no se comen el pájaro que cazan (prefieren el Wiskas), lo torturan un poco, o lo diseccionan cuidadosamente en su afán investigatorio: este verano encontré un cadáver de pajarito en el jardín, y supe que el culpable era un gato: lo había decapitado exquisitamente, le había sacado el intestino y lo había extendido con cuidado en la hierba.

Por último, hay otros pájaros que llegan, están un par de meses y se marchan más al sur. Tal hacen por ejemplo los papamoscas, muy fieles en su dia de llegada, y los colirrojos, que prefieren la calle de delante, vacía y desnuda, mejor que el césped del jardín de atrás. En su entorno natural viven en los roquedos, y el duro hormigón es lo que más se parece.

He ilustrado el artículo con unas fotos de poca calidad, están sacadas con una digital sin teleobjetivo, por el simple procedimiento de sentarme bajo la caseta, esperar y apuntar. Para ver el nombre, poner el ratón sobre la foto un poquito…

Bicicleta de Montaña

El monasterio en la nieblaFeliz año nuevo 2009 a todo el mundo, que Dios, Alá, la Providencia o el Destino nos traigan 365 dias productivos y deportivos, y que los terminemos más felices y más en forma (física y mental) de lo que hemos terminado los pasados. Reencuentro con la bici depués de las entrañables y gozosamente interminables fiestas navideñas, vivan el turrón y la pularda, que nos dan tantos motivos para tomarnos en serio el deporte cuando miramos la báscula y recuperamos la cordura.

No he tocado la bici desde el 14 de diciembre, es decir, desde hace casi un mes, aunque he estado esquiando unos dias y buscando setas otros, no todo ha sido holgar y comer. Otros sí que han salido, Rafa e Ignacio despidieron 2008 a dos ruedas y subieron el 31 a La Hoya y Morcuera, y Nico saludó el 2009 con una larga y nevada ruta por esos montes, cada vez hay más gente que el dia 1 de enero se sube a la montaña a ver amanecer, es una buena manera de empezar un año que se pretende sea sano y deportivo, desde luego es mejor que recibirlo tirado en el sofá con resaca. También es buen momento para marcar objetivos, el principal siempre dejar de fumar (los que lo hacen) o no recaer (los que lo dejaron), y los que lo dejaron y recayeron, volverlo a dejar para siempre, vamos, qué lío me estoy armando, pero alguien y yo ya nos entendemos.

Nosotros inauguramos el año con la subida a Malagón en El Escorial, una cosa archisabida y archipisada, pero es que llevábamos mucho miedo de encontrar grandes cantidades de nieve, luego de nieve nada de nada. Nos vimos en El Tomillar Nico Rafa y yo, todos con el mismo material de 2008, el gordo barbudo y colorao no se había portado con nadie, o había traído cosas ajenas a la bici. Subida tranquila y a tren, había más ganas de contarse las novedades que de probarse a conciencia. Esta vez pasamos del desvío a La Penosilla y seguimos por la carretera disfrutando del sol y del paisaje y hablando en paz hasta llegar al mirador, donde paramos a ver San Lorenzo y el monasterio en un mar de niebla, muy espectacular. Rafa se piró aprovechando nuestras pocas ganas, y nosotros seguimos haciendo fotitos. ¿Pintada Ecológico-Revindicativa?En una peña plana habían hecho una pintada muy currada, con plantilla y a dos colores, de la cara de un mono, lo que nos dejó pensativos: ¿Es una pintada ecológico-reivindicativa? ¿Es sólo un temita decorativo?. Bueno, la verdad es que no hacía feo del todo, dentro de lo estúpido que es en general hacer pintadas por el monte esta era de las menos ofensivas.

Para cuando dejamos de filosofar a Rafa ya no se le veía y emprendimos la persecución más en serio, hay que marcar el territorio o los machos aspirantes se crecen y luego no hay quien les tosa. Con gran esfuerzo logré conectar con él en el último repecho del puerto, pero a base de molinillo me sacó media bici de ventaja, acabamos los dos a mil pulsaciones y con los ojos desorbitados, pero disimulando.

Yo tenía prisa por volver, pero prolongamos un poco subiendo por el camino de la izquierda que lleva hacia Roblehondo, por allí pedaleamos hasta que se nos echó la niebla encima, momento que aprovechamos para comer y recapitular. La niebla subía y la temperatura bajaba, y tratar de llegar a la Cruz Verde era un riesgo, así que recordando malas experiencias anteriores de experimentos en días de prisas, decidimos dar la vuelta y bajar. Fué buena idea porque enseguida pinché, y aunque ya hacemos los cambios de rueda más rápido que el equipo de Fernando Alonso, siempre se pierden unos minutos.

AgracejoA la bajada, y como ya íbamos en tiempo sobrado, paramos en el Centro de Interpretación del Arboreto Luis Ceballos, una de esas cosas que siempre decimos que vamos a hacer y nunca hacemos. Nico y yo nos dimos una vueltita por los caminitos de piedra viendo las especies que tienen plantadas, leyendo los carteles y tratando de aprender algo (¿Los Quercus son Fagáceas? no lo creía), Rafa esperando a la salida y echando pestes, los árboles solo le interesan si tienen higos para coger de gratis.

Más bajada rápida ya con bastantes coches hasta abajo del todo, a recoger y a marchar, sólo 28 kms y 780m de subida, a la espera de buscar algo más original y mas duro para próximas salidas, esta fué solo una ruta para desentumecer y sacudirse alguna caloría navideña. Por ahora, año nuevo, rutas viejas.