Bicicleta de Montaña30 September 2008

Grandes AlturasEl domingo me levanté como siempre sobre las 6,45 para empezar una jornada pedalera más, me duele menos este madrugón que los del resto de la semana, ¿porqué será?. A eso de las 7,15 estaba en la cocina preparando la bebida (limonada floja) y la comida (uvas blancas y dátiles), cuando llegó mi hijo mayor de las fiestas de Las Rozas, y me dijo "¡caray, vaya palizas que te pegas!" Y lo decía él. que llevaba 20 horas sin dormir y se había pasado las siete últimas de pie y a la intemperie dando vueltas por el ferial… En fin, cada uno disfruta o sufre con cosas diferentes, pero creo que no hay comparación, yo estaba recién dormido y con un buen desayuno en el cuerpo, y él volvía arrastrao.

Con la enfermería Machaca a tope (a mejorarse, Jose y Juannillo), y la gente disgregada en asuntos varios se nos apuntó por sorpresa Ignacio, que siempre dice que este año no puede, pero una u otra se va sumando. Como venía él pudimos escaquearnos del Rio Moros (no será porque no nos lo propusieron), y quedamos para La Barranca, Calvario, y si había fuerzas, La Bola. Un dia que amenazaba lluvia, pero que se fué templando en algunos sitios, y oscureciendo en otros, vamos, que vimos de todo.

Arrancamos los tres a las 8,30 desde la carretera (un poco más allá del monumento al Meño gigantesco ese que han puesto), y tiramos hacia el hotel de La Barranca. Mi bici, recién sacada del taller de Morenito iba como la seda, gran mecánico este que tienen, eso sí, me sacó los colores cuando me enseñó las pastillas del freno que me había quitado: no es ya que frenara con el metal, es que hasta el metal estaba gastado, parecían cuchillas de afeitar. Día extremoso de estos del otoño de Madrid, frío al comienzo, mucho calor subiendo La Barranca que es una vertiente protegida y soleada, frío helador y húmedo bajándola a toda velocidad, y así todo el tiempo. No se cómo sería la realidad del termómetro, pero la sensación térmica debió oscilar entre los -5º y los 17º. Claro, luego llegan los catarros y no nos cogen, estamos blindados con esta especie de ducha escocesa de cada domingo. Un rato en el mirador de La Barranca, con muchas nubes amenazantes y niebla fría, y abajo hasta el arranque del Calvario, muy seco y pedregoso. Con la suspensión bien regulada y engrasada se sube mejor, solo eché pie a tierra un par de veces.

Nos pasaron unos de un club azul y amarillo, buena pinta los dos primeros: chavales nervudos que subían por las piedras sin desmontar, más normales el resto (de nuestro nivel), incluso al final un farolillo rojo que iba suplicando clemencia y que le esperaran (eso no hay que hacerlo nunca, es patético). Una vez en el puerto nos dividimos, Rafa se bajó por la carretera, decía que estaba flojo de ánimo, Ignacio y yo tiramos para La Bola con intención de dejar la carretera casi arriba para tomar la senda que vuelve a bajar a La Barranca. Como dice Ignacio, hicimos el canelo, estaba tan mal de piedras que tuvimos que volver al puerto por una senda lateral. Nos cruzamos con unos 30 tíos equipados para descenso en una prueba organizada, qué bicis, qué material, qué colores y qué pasta gansa. Yo me quedé con ganas de llegar hasta La Bola, tenía uno de esos días de subidón en que te parece que puedes con todo.

Llegamos al coche una media hora después de Rafa, que se había metido dentro porque volvía a hacer frío. Al final nos salieron más de 1.200 mts de subida, creo que Ignacio se fué contento de ver que todavía esta para la División de Honor. Además nos llevamos en el cuerpo otra inyección de inmunidad antigripes, es lo que tienen estos subibajas térmicos…

Bicicleta de Montaña23 September 2008

Bicis en La NavaUn recuerdo a mi amigo y excompañero de trabajo Carlos M., que hace tiempo decidió cambiar de hábitos para vivir 100 años, y ya lleva cuatro sin fumar y yendo al gimnasio y a la bici los domingos. Lo digo porque me llamó y me contó que había estado en La Pedriza con su grupo de cuarentones triperos (¿y quién no lo es ya a estas alturas?), y me hizo caer en que hace como dos meses que no vamos por allí, así que ¿qué mejor plan para un domingo de aliño?. A La Pedriza que nos fuimos, y van ni se sabe de veces.

Nos faltaban el Sherpa y casi todos los demás, así que Rafa Diego y yo quedamos en Canto Cochino a las 8,30. Diego nos trajo el CD que ha montado su hermano con las fotos y crónicas de años pasados (que fueron más gloriosos). Bastante gente en el aparcamiento, en aquél momento el día aún  no se había decidido, y parecía querer quedarse en soleado. Como se verá luego evolucionó a peor.

Un poco de aire a las ruedas, Diego me prestó esa superbomba de pie estilo retro, le metí a las ruedas una presión tremenda, siempre me parece que subo mejor con las ruedas a reventar.  Comenzamos la subida en el sentido clásico, por la izquierda, Diego y yo mano a mano y Rafa por detrás, algo trabado en los primeros kilómetros. Hacía un calor pegajoso y húmedo y las moscas estaban pesadas, anunciando cambio. A mitad de subida empieza a chispear así que parada para poner el chubasquero, y ya todo el camino así, que cae que no cae.

Llegada al Collado con otros dos que se nos sumaron, comida y paisaje, el pantano se veía con cortinas de lluvia y con corrientes en la superficie, como si fuera el mar. Como sigo sin encontrar tiempo para llevar la bici a revisión iba con las zapatas pegadas y chirriando y la suspensión delantera encabritada (Nico, nos pasamos metiendo aire al rebote), así que me fuí quedando atrás en las bajadas. En el comedero de buitres tiramos para La Nava sin pensarlo siquiera, y allí arriba encontramos mucha gente, cosa rara porque aquello está muy arriba y no se llega fácil.

Bajada a paso de tortuga, era como ir montado en un caballo cabreado, Diego me iba esperando en las curvas, Rafa ni se sabe. Una vez en el aparcamiento vimos que el bareto del aparcamiento tenía mucha gente, nos alegramos porque los nuevos dueños se están esforzando y los pinchos de tortilla están estupendos.

Como todo el mundo sabe, esta ruta hecha así tiene unos 40 kms y 1.150 mts. de subida. Yo siempre salgo de ella satisfecho y nada aburrido, y más si pasan cosas como que llueve o que te encuentras gente. Parece que el otoño está entrando bien este año, a ver si dura y empezamos a mojarnos…

Bicicleta de Montaña17 September 2008

Salto MortalMalas perspectivas tiene el ciclismo de montaña este curso que entra, los muchahos parecen estar en crisis como la economía mundial, ya ni siquiera se presentan a los exámenes de septiembre aunque suspendieron en junio, y el tema no tiene pinta de mejorar. ¿Cuál es la causa de la escasa asistencia? Se podría pensar que las rutas que se marcan son demasiado duras, pero los ausentes no se aplican a rutas más llevaderas en su lugar sino que se quedan en la cama, así que la causa debe ser simplemente el madrugón dominical: uno abre el ojo un domingo a las 6,30 y dice ¿perostamoslocosoqué?, y se da la vuelta bajo las sábanas. Ignacio dice que va a crear una "División de Plata" con rutitas más facilitas, y supongo que con visitas a monumentos y gran consumo de bocadillos, un poco en la filosofía de los Tripo, veremos si es esa la clave.

Nico, Rafa y yo nos reunimos el domingo en La Granja para hacer una ruta cercana a Madrid, Rafa tenía prisas por volver pronto. Siempre que vamos a La Granja estamos con prisas, malos recuerdos me trae la última. Pensábamos hacer una de ida y vuelta con retorno por Los Chorros si había tiempo, pero solo Nico tomó el desvío a la vuelta, Rafa esperaba visita y tenía que estar duchado, peinado y con el bacalao cocinao a tiempo. Salida en la dirección buena, por la fábrica de vidrio y el robledal, para ir remontando por todo el valle. Muy seco el suelo, pedregosísimo y dificil para mantener el equilibrio, además ya se sabe que aquí se sube de firme durante muchos kilómetros. Comida en el vado que hay casi arriba, y llegada hasta el cruce con el camino que va hacia Malagosto, donde nos dimos la vuelta para bajar. Por cierto, vi que efectivamente ese el el sitio donde acabé el dia que nos perdimos Ale y yo, cómo cambian las cosas cuando se ven desde uno u otro lado de la misma portilla. 

Algún paseante, pero ningún ciclista en toda la ruta, comentamos que últimamente se ven muy pocos, salvo en los sitios archiconocidos como Carretera de la República o Pedriza. ¿Está todo el mundo en casa, con las puertas cerradas y no respirando para no gastar? Esta crisis va a acabar con el mundo occidental como lo conocemos… Yo, para ahorrar hoy no pongo foto de pajaritos.

Debieron de salir unos 35 kms y más de 1.000 de ascensión, un dia bueno y con retorno temprano a casa. El paisaje aún muy seco y ya esperando las primeras lluvias buenas, esperemos que este sea un otoño húmedo y no como el del año pasado, cantidad de polvo que tragamos… A ver si vamos pensando en un evento colectivo, que llevamos tiempo sin hacerlo (qué buen rollo el de Cazorla) aunque eso signifique derrochar en gasolina y casa rural, y reírse de la crisis.

Bicicleta de Montaña1 September 2008

Empinado y PolvorientoPues nada, según lo prometido, ya estamos de vuelta tras el verano, dispuestos a seguir con la actividad betetera para mantener en lo posible la forma y divertirnos los domingos, que no todo va a ser trabajar, dormir y ver la tele. Lo que en cambio no podemos es cambiar la localización de Madrid en el el mapa, así que curso nuevo rutas viejas, aunque sea con nuevas variantes.

A la llamada del Sherpa nos apuntamos Diego y yo, hubo bajas sensibles en la plantilla porque al menos tres de los Machacas se habían apuntado a la Human Race, ellos son personas humanas y de cuando en cuando gustan de darle a la zapatilla como complemento del pedal. Si se les da bien y en el agua no se ahogan también podemos acabar todos practicando el triathlón, en casi todas nuestras rutas pasamos junto a algún pantano o regato. Por otro lado Jose Vecino se ha comprado una bici de carretera, para probar otras cosas y coger mucho fondo, me lo encontré el domingo temprano preparado para salir por allí.

Nosotros hicimos la subida desde Cercedilla (desde el polideportivo, no desde la estación) hasta los miradores y la Fuente de la Reina. Muchísimos beteteros por el camino, de todos los niveles, que te ayudaban a superarte: los malos porque da gusto pasarles, los buenos porque siempre los tienes allí, casi al alcance, y te picas aún más. Entre unas cosas y otras hicimos la subida en récord. Se notó el cambio de ejercicios del verano, en mi caso con fuertes dolores de la cachTrepador Azula del culo, o como diría Rafa, de los isquiones.

Una vez arriba, y buscando la originalidad, nos tiramos por el camino Smith (o Schmidt, no se si era inglés o alemán), camino que desde luego es más para andar que para ciclar:  un rato penoso de montar y desmontar, más lo segundo que lo primero. Una vez en Navacerrada otra originalidad, bajamos por la pista de los cafres del descenso, inclinadísima, llena de tierra suelta y de saltos, y ya abajo, casi en El Ventorrillo nos metimos por otro nuevo camino muy cerrado de vegetación hasta Cercedilla (el Sherpa lo recordaba de su niñez, es decir, casi de ayer mismo). Durante la comida estuvimos viendo una pareja de trepadores azules, que se dejaron hacer foto.

Para empezar pues, un recorrido corto, 27 kms, pero muy empinado, 850 mts. A ver si la gente se va desentumeciendo de las vacaciones y se viene a la bici, que la forma sólo se recupera en el monte…