Vacaciones 2007. Una dia de pescasub.
De vuelta de vacaciones y en plena depresión laboral, voy a colgar un post sobre pesca submarina, porque se lo prometí a Luis Carlos (abrazos), y para que haya articulos en todas las categorías del blog. Así me acuerdo además de lo bien que se pasa en vacaciones y quizá animo a algún Machaca a apuntarse a esta otra actividad. Hemos tenido el Asturias lo que el turista al uso llama "un mal verano", es decir, poco sol y mucha lluvia. Yo, que llevo toda la vida veraneando allí (en el oriente de Asturias o el occidente de Cantabria), no recuerdo ocho días seguidos con tanta agua, ni un rayo de sol. Al turista al uso eso le machaca, así que como dicen los de allí de vez en cuando esto es bueno, para que los años siguientes baje algo la afluencia, que últimamente ya no se podía estar. El norte no es la Costa del Sol, y hay que tenerlo asumido.
Entrando ya en la pesca, mi amigo Luis Carlos (otro madrileño de veraneo allí de toda la vida) me había llamado para salir a pescar y reestrenar su barca nueva, se la acaba de comprar. Solíamos andar otros años con nuestras mini Zodiacs con motor de 5 cv, total para veinte dias al año no merecía la pena más. Sin embargo, esta vez se ha liado la manta a la cabeza y se ha comprado una semirígida, un barcón con 80 cv. Como esta no se puede armar y desarmar la tiene amarrada en el puertito de pescadores de Bustio, y la coge cuando el tiempo lo permite, para pescar o para hacer el cabra por la costa. Esa es otra gran ventaja de aquellos lugares, toda la costa es virgen y puedes hacer muchos kilómetros sin ver ninguna casa chalet adosado ni hotel, y entrar en las cuevas, pescar o bañarte en agua transparente. Vamos, que no queremos el Mediterráneo pa ná.
Quedamos esta vez a las 11, para salir con la marea creciente. Nada más empezar se nota ya la mejora de caballos, menuda diferencia entre lo de antes, ir a merced de la ola y a paso de tortuga, o lo de ahora, meterle acelerador e ir planeando. Bustio está en la desembocadura del río Deva-Cares, justo en la frontera entre Asturias y Cantabria. Empezamos el dia yendo bastante lejos hacia Asturias, a la que llaman Punta Cebollera. Es un promontorio con grandes derrumbes bajo el agua, que hacen cuevas buenas para el pescado. De todos modos esto del pescado es relativo, hay mucha gente aficionada y buenísimos pescasub de la zona que se pasan el año machacando, así que el tema ya no es lo que era. Luis Carlos empezó con buen pie, clavando un sargo de los gordos (más de 1 kg, su récord personal) buscando en el agujero. Yo un par de sarguitos de vergüenza. Segunda parada delante del castro (islote) en la playa de La Franca. Allí el agua es muy clara y el fondo soleado, con muchos colores. Esto no suele ser tan bueno para la pesca, pues los habitantes te ven de lejos y salen de estampida, pero se pasa un buen rato en plan Cousteau. Tuve la suerte de ver un buen congrio que andaba cazando (no conocemos las cuevas donde suele haberlos, así que solo los pillamos cuando salen a pasear), y en esas condiciones el tiro es a huevo, con el lomo tan ancho que tienen. Como yo no tengo la práctica ni el valor de los pescadores habituales, lo arrastré hasta la barca y allí lo matamos, con gran celebración de unos de un yate que se nos pusieron al lado.
Después hicimos más paradas en otros buenos sitios y pescamos dos grandes durdos o pintos, (un lábrido bonachón y confiado de precioso color rojo y blanco). Los buenos no les tiran salvo que sean grandes, porque son espinosos de comer y la carne es blanda y a veces con sabor a algas. Ya con esto teníamos casi el cupo oficial (5 kg por pescador) y se estaba levantando el nordeste, así que nos fuimos volviendo con calma, viendo el paisaje y charlando. En fin, pesca de veraneante, porque los especialistas de la zona prefieren meterse en el espumero, entre el agua batida de las rompientes y pescar allí buenos sargos y alguna lubina, y desprecian el agua clara y tranquila. Nosotros a lo que sabemos y a disfrutar, que son solo unos dias y no vivimos de ello.
Hasta el año que viene no habrá nuevas incoporaciones a esta categoría del blog, pero mientras tanto seguiremos con la bici, empezarán pronto las setas (si sigue lloviendo), el esquí… en fin hay que consolarse, que quedan 330 dias.
