Sábado 28 de abril. Perrechicos de Ortigosa
Aprovechando el puente de mayo me he venido a la tierra (La Rioja) a ver a la familia y subir a setas con Homero, el vecimo de mis padres, que se las sabe todas. Cerrada ya la temporada de las Marzuelas, comienza la del famoso Perrechico, o Perrochico, Seta Fina, Seta de Primavera, Seta de San Jorge o Seta de Orduña, es decir, Calocybe Gambosum. Hemos subido a Ortigosa de Cameros, pero la cantidad de gente buscando era impresionante. La cosa de las setas se ha popularizado tanto que la gente viene por familias enteras, algunos duermen en el coche al pie del monte, para ser los primeros. La gente del pueblo la busca durante toda la semana, pues la pagan muy cara, algunos viven solo de recogerla. Esta seta no es como el níscalo, que sale más o menos por todos sitios, sino que aparece en setales muy concretos, siempre en el mismo lugar. Es inútil venir si no te los sabes, te los tiene que enseñar alguien o si no te irás de vacío, o con un puñadito. El que se sabe un setal sube escondido y agachado, pues algunos practican el espionaje. Hemos recogido en el pueblo a Santiago, un ganadero de aquí que se las sabe todas, y nos ha enseñado algunos setales secretos. El perrechico es seta pequeña, escasa y como dicen por aquí poco "aunecida": para llenar un cesto tienes que coger muchísimas. A menudo está entre la hierba y hay que encontrarla palpando, como pequeños botones. Su setal (micelo) altera el aspecto de la hierba, con lo que los expertos saben dónde está aunque no haya brotado. Tiene un olor fuerte y muy agradable a harina fresca o a fruta, a veces la hueles sin llegar a verla. El dia ha sido mejor de lo que se podía esperar con tal marea de gente; tras mucho arrastrarse bajo los espinos, hemos recogido como dos kilos, mitad para cada uno. Os puedo asegurar que están riquísimas, la carne es muy firme y no mengua en la sartén, hace un revuelto perfumado y delicioso.
