Diego en Collado de los Pastores

Al fin pleno, como en los viejos tiempos. Estuvimos los 7 del núcelo duro, con la reincorporación de Alfonso, que hizo un buen papel (en progresión). Además nos encontamos arriba de la Nava a Ignacio II, a quien saludamos. Un dia raro, con calor y ni gota de nieve por ningún lado, pese a ser enero. El piso estaba muy adherente, y algunos sufrimos para completar La Nava, aunque a otros les parezca una mariconada. Los turrones también se habían pegado al riñón, y añadían unos kilos. Vimos la bici nueva de Rafa, y sobre todo, su nueva mochila de herramientas, que ya no va a dejar nunca en el coche. Estaba tan emocionado que salió en todas las fotografías en plan mamón, con el tubito en la boca. Entre reparaciones, pinchazos, fotos, largos caterings y unas cosas y otras se nos hizo tarde, y llegamos a casa a las tantas. Va a tener razón el Nico, que hay que madrugar más… Empezamos a hablar del próximo viaje por ahí, a ver si lo vamos perfilando. Abrazos,